domingo, 6 de octubre de 2019


06 de octubre del 2019
CONSEJO DIVINO.
LA PROFECÍA DE JEREMÍAS  


CAPITULO XXXVII

DEL LIBRO DE DIOS "LA PROFECÍA DE JEREMÍAS CAP. XXXVII– 37"

El nuevo rey Sedecías se encomienda a las oraciones del profeta. Retirase Nabuchodonosor, y Jeremías predice que volverá, y que la ciudad será entregada a las llamas. Preso Jeremías vaticina a Sedecías su cautiverio; y no obstante el rey manda que le trasladen al patio de la cárcel, y que le den de comer.

                                                                                                                        
Entro a reinar Sedecías hijo de Josías en lugar de Jechonías hijo de Joakim, habiendo sido establecido rey de Judá por Nabuchodonosor rey de Babylonia.

Y ni él, ni sus servidores, ni la gente de la tierra obedecieron a las palabras que el Señor dijo por boca del profeta Jeremías. Y envió, el rey Sedecías a Juchal, hijo de Jeremías, y a Sophonias hijo de Maasias sacerdote, a decir al Profeta Jeremías: Ruega por nosotros al Señor Dios nuestro. Andaba entonces Jeremmías libremente por entre el pueblo, pues no le habían puesto aún en la cárcel. Entre tanto el ejército de Pharaon salió del Egypto: oído lo cual por los Chaldéos, que tenían cerca de Jerusalem, levantaron el sitio.

Entonces el Señor habló entonces al profeta Jeremías, del modo siguiente: Esto dice el Señor Dios de Israel: Diréis al rey de Judá, que os ha enviado a consultarme: Mira que el ejercito de Pharaon que venía a socorreros, se volverá a su tierra, a Egypto. Y volverán los Chaldeos, y combatirán contra esta ciudad, y se apoderaran de ella, y la entregaran a las llamas.  Esto dice el Señor: No queráis engañaros a vosotros mismos, diciendo: Irán sé los Chaldéos para no volver, y nos dejaran en paz: porque entended que no se irán. Pero aún cuando vosotros derrotareis todo el ejercito de los Chaldeos, que os hacen la guerra, y solamente quedaren de él algunos heridos, saldrían estos solos de sus tiendas y entregarían esta ciudad a las llamas.

Habiéndose pues retirado de Jersualem el ejercito de los Chaldéos, por causa del ejercito de Pharaon, partió Jeremías de la tierra de Jerusalem para ir a la tierra de Benjamin, y para repartir allí cierta posesión en presencia de aquellos ciudadanos.  Y así que llego a la puerta llamada de Benjamín, el que estaba por turno haciendo la guardia de la puerta, el cual se llamaba Jerías, hijo de Selemías, hijo de Haananias, asió al profeta Jeremías, diciendo: Tú te huyes a los Chaldéos, Es falso, respondió Jeremías: yo no me huyo a los Chaldeos. Pero Jerías no le escuchó; sino que prendió a Jeremías, y le presento a los príncipes. Irritados con eso los príncipes contra Jeremías, después de haberle hecho azotar, le metieron en la cárcel que había en la casa de Jonathan secretario o escriba, por tener éste a su cargo la cárcel. Entro pues Jeremías en un hondo calabozo, y en una mazmorra, donde permaneció muchos días. ¿Crees tú que hay efectivamente alguna revelación de parte del Señor? Si la hay, respondió Jeremías; y añadió: Tú serás entregado en manos del rey de Babylonia. ¿Y en que he pecado contra ti, añadió Jeremías al rey Sedecías, ni contra tus servidores, ni contra tu pueblo para que me hayas mandado poner en la cárcel? ¿Dónde están aquellos profetas vuestros que os profetizaban y decían: No vendrá contra vosotros, ni contra esta tierra el rey de Babylonia? Ahora, pues, escúchame, te ruego, oh rey mi señor: recibe favorablemente la súplica que te hago, y no me vuelvas otra vez a la casa o cárcel de Jonathan, secretario, para que no me muera yo allí. Mando pues el rey Sedecías que pusiesen a Jeremías en el patio de la cárcel, y que cada día le diesen una torta de pan, además de la vianda, mientras hubiese pan en la ciudad: con eso se mantuvo Jeremías en el patio de la cárcel.

El señor vuelve con su palabra que tiene poder e infinita sabiduría. Leed tranquila y concienzudamente y hallaras en cada frase, en cada palabra una enseñanza del libro del Señor. Medítalas y   aplícalas en tu vida, en tu familia y sobre todo, compártelas con tus estudiantes. Cada día el Señor te da una enseñanza y una palabra para reflexionar. El camino de la perfección requiere de mejor y mayor esfuerzo. Y tú estás en ese CAMINO. ¿Por qué Quieres huir de la perfección que Dios te ofrece?

FELIZ SEMANA                                                                  

JJ = J2E


No hay comentarios:

Publicar un comentario