jueves, 20 de abril de 2023

 

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Cómo ser buena persona cada día

Cómo ser buena persona cada día

Es normal que, a veces, tengamos actitudes un poco negativas. Haber tenido un mal día, pasar una mala época o no encontrarte del todo bien puede hacer que cultives una energía un poco negativa en tu entorno. Pero si crees que últimamente se ha apoderado de ti esa negatividad, entonces, es el momento de que empieces a tomar control de la situación para mejorar como persona. En este artículo de Psicología-Online vamos a descubrirte cómo ser buena persona cada día dándote algunos consejos que podrás aplicar en tu rutina y, así, vivir de forma más plena contigo mismo y con los demás.

Ser mejor persona cada día: consejos para conseguirlo

Si alguna vez te has preguntado cómo ser buena persona cada día tienes que saber que lo único que tienes que hacer es empezar a cambiar tu perspectiva. Muchas veces, nos dejamos llevar por los aspectos negativos de la vida y, esto, hace que empecemos a entrar en una espiral de negatividad y oscuridad. Por tanto, el cambio empieza en ti mismo.

Aquí te dejamos algunos consejos con los que podrás aprender a ser mejor persona cada día. Solo tienes que empezar a aplicarlos en tu rutina y verás como, poco a poco, te sientes mejor.

Sé optimista

Uno de los principales cambios de mentalidad que tienes que hacer para aprender a ser buena persona es que dejes atrás los pensamientos negativos y cultives una visión más positiva de la vida. Está claro que no hay nada perfecto pero no tienes que centrar tus energías en todo lo negativo sino, simplemente, ser consciente de que eso existe pero no focalizar en ello tu atención.

Cultivar una visión negativa y pesimista terminará afectando gravemente tu humor y, esto, hará que puedas actuar de forma egoísta o que respondas mal a las personas de tu alrededor. La negatividad solo atrae negatividad, por tanto, si quieres empezar a ser mejor persona lo primero es que cambies de chip y seas más positivo en tu vida.

No le des tanta importancia a los problemas

Relacionado con lo anterior, ahora queremos recordarte que los problemas no tiene por qué ser tan graves. Tienes que aprender a rebajar la intensidad de los aspectos negativos que pueden ocurrir en tu día a día y aprender a gestionarlos. Está claro que no siempre será todo alegría y felicidad, pero es importante que cuando haya algo que no salga del todo bien, no te hundas.

Tienes que saber tratar las situaciones más complicadas con una actitud positiva y resolutiva. Solo así, conseguirás tener una buena energía que te ayudará a comportarte mejor con los demás.

Dedícale tiempo a tu pasión

Para poder ser buena persona es importante que seas feliz. Y, para ser feliz, es esencial que cuides de ti. Muchas veces, las obligaciones, la rutina o las presiones del día a día pueden hacer que nos dejemos en un segundo plano. Esto, a la larga, hará te sientas frustrado y, por tanto, puedes pagar la frustración con los demás.

Por este motivo, te recomendamos que cuides de ti, que aprendas a pasar tiempo de calidad contigo mismo y que dediques tiempo a lo que te gusta y te apasiona. Nada en el mundo puede ser tan importante como para desterrarte de tu propia vida. Así que aprende a gestionar tu tiempo y nunca, jamás, te abandones.

Practica la empatía

Hay una frase muy sonada entre el seno familiar y que, de hecho, es uno de los mejores lemas de vida que podemos tener. Es la siguiente: "No hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti". Si funcionas con esta visión, conseguirás ser mejor persona y tratar a los demás con el cariño y respeto que se merecen.

Esta es una de las bases esenciales de la empatía, ponerse en la piel de los demás para intentar comprender qué es lo que sienten. Si tienes la empatía como lema en tu vida conseguirás tener unas actitudes más bondadosas con los demás y cultivar unas relaciones mucho más positivas y sanas.

Sé agradecido

Y, por último, otro de los consejos para poder ser buena persona cada día es que seas agradecido. Da las gracias siempre que puedas: cuando te dejen pasar, cuando te abran una puerta, cuando te devuelvan el cambio... Y si, además, acompañas esa palabra con una sonrisa conseguirás que los demás se contagien de tu bondad y positividad.

Lo mismo ocurre con pedir perdón. Es importante que nos disculpemos de forma sincera y sonriamos cuando alguien, por ejemplo, nos da un golpe en la calle sin querer. En lugar de enfadarnos, sonríe y discúlpate aunque no sea tu culpa. Con estas pequeñas acciones conseguirás vivir mejor pero, además, también aportarás pequeños granitos de arena de bondad a tu entorno.

Cómo ser buena persona cada día - Ser mejor persona cada día: consejos para conseguirlo

Cómo ser mejor persona en todos los aspectos

Ya te hemos dado algunos buenos consejos para que sepas cómo ser buena persona cada día. Sin embargo, a continuación vamos a descubrirte algunos hábitos de vida que puedes empezar a implementar en tu día a día para, así, conseguir cultivar una versión más positiva de ti mismo.

Calma tu mente

Si hay un enemigo del bienestar y la felicidad ese es, sin lugar a dudas, el estrés y la ansiedad. Vivir con los niveles de estrés muy elevados puede hacer que tengas una visión negativa de tu vida y que, además, pagues tu estado de nervios con los demás. Por ello, para poder ser mejor persona en la vida es importante que calmes tu mente y tu espíritu para que, así, puedas sentirte en paz y feliz.

La mejor manera de hacerlo es mediante prácticas saludables como la meditación o el yoga. Si no te gustan, también puedes probar en realizar actividades relajantes como escuchar música calmada, leer un libro, etcétera. El objetivo es apostar por una mente serena y una rutina sin estrés. En este otro artículo te descubrimos diferentes ejercicios para meditar y relajarse en casa.

Confía en las personas

Tener una actitud desconfianza con los demás hará que no te portes bien con ellos. La ecuación está clara: si no confías en ellos terminarás creando un escudo protector y, ante cualquier situación, atacarás para defenderte. La desconfianza es una de las mayores lacras de la sociedad y, de hecho, hace que adoptemos actitudes negativas, egoístas y protectoras que surgen únicamente del miedo. Miedo a que nos hieran, a que se rían de nosotros, a que nos engañen... Y ese miedo hace que nos protejamos y nos volvamos "peores" como personas.

Por tanto, es importante que intentes confiar en los demás. No hace falta que tengas una confianza ciega en un desconocido pero, tampoco, que desconfíes de él de buenas a primeras. Dar una oportunidad a las personas y a la bondad te ayudará a vivir con mejores sensaciones. Y, además, si te tienen que fallar, te fallarán igualmente, por mucho que te preocupes.

Ten una vida saludable

Y, por último, para ser mejor persona día a día es importante que te cuides. Cuidar de ti es sinónimo de que te quieres y quererse es esencial para poder practicar la bondad en tu vida. Por tanto, apuesta por hábitos saludables de vida: come de forma sana, practica ejercicio, reduce el consumo de alcohol, tabaco o drogas, etcétera. Apuesta por ti, cuídate y quiérete y, así, tendrás la base necesaria para poder empezar a ser mejor persona.

Cómo ser buena persona cada día - Cómo ser mejor persona en todos los aspectos

Ser buena persona: frases para reflexionar

Y para terminar con este artículo con consejos para que sepas cómo ser buena persona día a día vamos a ofrecerte algunas frases para reflexionar y que te ayudarán a hacer este cambio. Son las siguientes:

  • El primer paso hacia el bien es no hacer el mal
  • Amabilidad en palabras crea confianza. Amabilidad en pensamientos crea bondad. Amabilidad en actos crea amor
  • El único símbolo de superioridad que conozco es la bondad
  • Un gramo de bondad vale más que una tonelada de intelecto
  • Ningún acto de bondad, sin importar que tan pequeño sea, es un desperdicio
  • La mejor vida no es la más larga sino la más rica en buenas acciones

Este artículo es meramente informativo, en Psicología-Online no tenemos facultad para hacer un diagnóstico ni recomendar un tratamiento. Te invitamos a acudir a un psicólogo para que trate tu caso en particular.

Si deseas leer más artículos parecidos a Cómo ser buena persona cada día, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Crecimiento personal y autoayuda.

martes, 18 de abril de 2023

 


 Buena persona, ¿se nace o se hace?: 10 consejos de crecimiento personal para ser un hombre mejor en la nueva normalidad

Aprender a ser una persona mejor es una de las grandes inquietudes humanas, y más en una situación como la que vivimos hoy. Pon en práctica estos 10 consejos de crecimiento personal.  Esto es lo que define a una buena persona de verdad en todo el mundo. Así es cómo puedes caer bien en menos de un minuto según los expertos.

Ser una buena persona, al igual que ser más inteligente, es una de las grandes inquietudes humanas, pero, ¿se nace o se hace? En esta pregunta entran en juego muchos factores genéticos y sociales, aunque si algo hemos aprendido de los debates en torno a la inteligencia emocional, y a la situación que hemos vivido en los últimos meses, en los que no hemos podido salir de casa, es que siempre hay margen para la mejora. Pon en práctica estos 10 consejos de mejor personal.

1. Practica el autocuidado

¿A qué se refiere el término autocuidado, que está tan de moda? Vivimos tan inmersos en nuestro trabajo y en nuestra rutina cotidiana que olvidamos cuidarnos para ser (más) felices: atendernos física y estéticamente, seguir una dieta saludable y encontrar un deporte que nos guste, pasar más tiempo con los nuestros, gestionar nuestras emociones… La ayuda de un psicólogo no está de más.

2. Sé fiel a ti mismo

En nuestra vida nos encontramos en un constante duelo en lo que somos para nosotros y lo que somos para los demás, y cuanto más alineados estén ambos conceptos, mejor. Lo aprendemos en la adolescencia y nos cuesta aplicarlo. A veces creamos disfraces para encajar en lo que los demás esperan, pero debemos ser fieles a nosotros mismos, con nuestras virtudes y con nuestros errores.

3. Sé honesto y nunca mientas

El primer paso es conocernos y aceptarnos con lo bueno y con lo malo, como decíamos antes. El segundo, actuar en consecuencia. Creemos que ocultar (y ocultarnos) lo menos bueno es positivo, en forma de mentiras u omisiones, en nuestro trabajo, o en nuestras relaciones, por ejemplo, pero lo que debemos hacer es responsabilizarnos de nuestros errores con valentía y aprender algo siempre.

4. Aprende a escuchar

Dicho de otra manera: pon en práctica la empatía. Nuestra imagen de los demás se conforma de nuestras impresiones o experiencias, y a veces olvidamos que las personas tienen una biografía que desconocemos, y que les hacen como son. Si quieres tener vínculos auténticos en la familia, en el trabajo, en el amor, en los amigos, aprende a escuchar y a ponerte en la piel de los que te rodean.

5. Dedícate a tus pasiones

En ocasiones olvidamos que trabajamos para vivir y no vivimos para trabajar, pero es indudable que nuestra parte profesional es muy importante, que nos ayuda a crecer y a realizarnos. Por ello debemos enfocarla hacia lo que de verdad nos gusta, y si no lo conseguimos, reservar una pequeña parcela para ello. Haz una valoración de tu situación laboral y si puedes dale un giro hacia el lugar correcto.

6. Participa en alguna causa

En nuestros artículos dedicados a la realidad LGTB+ hemos contactado con expertos que aconsejan participar en causas relacionadas para sanar algunas de nuestras propias heridas y crear una red de relaciones seguras. Lo mismo se puede aplicar a quienes no pertenecen al colectivo: ser solidario te ayudará a descubrir otras experiencias, a dar una parte de lo que tienes y a crecer emocionalmente.

Big Little Lies
Big Little LiesCortesía de HBO

7. Aprende a gestionar tus emociones

Muchos de los apuntes que estamos haciendo conducen a este aprendizaje: gestionar nuestras emociones, la inteligencia emocional. ¿En qué consiste exactamente? En reconocer qué nos alegra, qué nos entristece, qué nos enfurece, y cómo dar salida a todo eso de la mejor forma posible. Algo muy importante: dejar atrás el perdón y la ira. De nuevo, los psicólogos son la principal ayuda.

8. Sé respetuoso y útil

Cuando hablábamos de empatía, también nos referíamos a esto. No tanto en el sentido de crear vínculos, sino en el de intentar ser siempre amable, respetuoso y útil. En la vida cotidiana nos enfrentamos a emociones que nos hacen estar de un humor de perros, pero debemos evitar pagarlo con los demás. Una sonrisa en el metro, un “por favor” o “gracias”, pueden arreglarte el día.

9. Lee y viaja mucho

Nada para aprender de empatía o inteligencia emocional como leer y viajar mucho. Decimos leer, pero podemos extenderlo a la cultura (consumir ficciones, series, películas, documental) y a la prensa (entender qué está pasando en el mundo). Y lo de los viajes no tenemos que explicarlo. Es la mejor manera de conocer otras sociedades y formas de comprender la realidad más allá de la propia.

10. Sé agente de cambio

No queremos que te conviertas en el pesado de la oficina ni en un vampiro de energía, pero es cierto que todo lo que sepas, todo lo que transmitas, tendrá un impacto en los demás. Si practicas todo lo anterior, ese efecto será positivo, porque tú ya serás mejor persona. Intenta hacer entender a los demás por qué eres como eres y por qué luchas por lo que luchas, y puede que sigan tus pasos.

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domingo, 16 de abril de 2023

 

Alma, Corazón, Vida

A TODA NUESTRA COMUNIDAD CACIQUISTA, mejores personas, mejor eduación.



ESTRATEGIAS PARA EL CAMBIO

Cómo ser mejor persona en cinco sencillos pasos...

La vida es un continuo ejercicio de superación. Todos queremos alcanzar la máxima felicidad posible, y sabemos que esta pasa por lograr ser mejores personas, pero

Foto: Cómo convertirse en mejor persona en cinco sencillos pasos
Cómo convertirse en mejor persona en cinco sencillos pasos

La vida es un continuo ejercicio de superación. Todos queremos alcanzar la máxima felicidad posible, y sabemos que esta pasa por lograr ser mejores personas, pero solemos fallar al enfocar nuestras decisiones vitales. En general, las personas no actúan de forma injusta –o directamente mala– con sus congéneres de forma consciente: lo hacen porque creen que están haciendo lo correcto, aunque no lo sea, o porque no han valorado las consecuencias que sus decisiones tienen sobre otras personas. Muchas veces estamos tan enfrascados en lograr el éxito (a todos los niveles), que nos olvidamos de mejorar la forma en que tratamos a los demás, y a nosotros mismos. Nunca seremos felices si no logramos antes ser mejores personas y la bondad, como todo en esta vida, se puede educar y entrenar. Esto son cinco aspectos que debes tener en cuenta para ser una mejor persona y alcanzar la verdadera felicidad.

1. Trabaja la gratitud y el altruismo

Dice el refrán que “es de bien nacidos ser agradecido”, lo que no dice es que, además de ser positiva para los que nos rodean, la gratitud es una herramienta poderosa para sentirnos bien con nosotros mismos y así mismo el aspecto de nuestro carácter más fuertemente asociado a la satisfacción vital. La gratitud nos puede ayudar a superar los traumas y el estrés, aumenta nuestra autoestima y nos ayuda a disolver las emociones negativas.

 

La mayor expresión de gratitud es el altruismo: hacer el bien sin esperar nada a cambio. Numerosos estudios han demostrado que la solidaridad está directamente relacionada con el bienestar, la salud, y la longevidad. Los actos de bondad hacen que nos sintamos bien con nosotros mismos y las emociones positivas que generamos hacen que tengamos una mayor capacidad de recuperación psicológica y física. Por ello, el voluntariado es una de las actividades más saludables que pueden realizar las personas mayores.

2. Mantén en buen estado tus redes sociales

No nos referimos a estar todo el día en Facebook, sino a mantener la conexión con nuestros amigos, familiares, vecinos y compañeros de trabajo. Los buenos amigos deben cuidarse para no perderse y es de sobra conocida la capacidad que tiene la amistad para generar felicidad en nuestro entorno. Las tasas de depresión llevan creciendo de forma sostenida desde hace 50 años y una de sus principales causas es la soledad. Puedes creer que solo necesitas a tu pareja, tus padres y algún que otro amigo para ser feliz, pero lo cierto es que el egoísmo y la desidia en cuestiones de amistad se paga caro. No en vano, haber descuidado nuestras amistades perdiendo el contacto con estas, es uno de los aspectos que más lamentamos en nuestro lecho de muerte.

3. Sé optimista

Las personas pesimistas no son peores personas, pero de forma casi inconsciente tienden a generar un entorno desmotivador que no es beneficioso ni para ellos mismos, ni para la gente que les rodea. Si queremos mejorar como personas, y ser más felices, debemos pues trabajar nuestra actitud frente a la vida, algo muy estudiado en los últimos años por la psicología positiva. Tal como promulga esta corriente de la psicología, la felicidad no es algo que se pueda alcanzar: no es una meta, es un estado que debe entrenarse todos los días. En el fondo, todo lo que nos rodea puede tener una lectura negativa, máxime en estos días en los que el pesimismo es abrumador. Si no buscamos una lectura optimista de las cosas la infelicidad será una constante y contagiaremos esta a nuestros seres más queridos.

 

El optimismo se puede trabajar siguiendo tres prácticos consejos. Trata de concentrar tu tiempo y energía en cosas sobre las que tengas el control, si los acontecimientos te desbordan pide ayuda o cambia de estrategia, pero no te estanques: el perfeccionismo es una gran fuente de pesimismo. En segundo lugar, si tienes que enfrentar una situación complicada o directamente fatídica (como la muerte de un ser querido), piensa que vendrán tiempos mejores, y transmite esperanza a los tuyos. Por último, haz un esfuerzo por distinguir las distintas facetas de la vida. Trata de que las desavenencias que, por ejemplo, puedan surgir en el trabajo no te afecten en tu día a día familiar, y viceversa. Esto es importantísimo si quieres cuidar a la gente que te rodea, ya sea tu familia, tus amigos, o tus compañeros de trabajo, que no tienen por qué aguantar a alguien de mal humor por asuntos que están fuera de su alcance y que, en el fondo, no les atañen.

4. Dale menos importancia a los aspectos materiales

La psicología ha demostrado en multitud de ocasiones que el dinero no da la felicidad y, aunque la expresión se ha convertido en un lugar común poco convincente, los datos demuestran que, pasado un punto, el bienestar material no guarda relación con nuestra felicidad. Si ponemos nuestra ilusión en manos de aspectos materiales lo más probable es que labremos una infelicidad crónica, pues nunca tendremos suficientes cosas.

 

Uno de los aspectos más estudiados por la filosofía, la religión y, hoy en día, por la psicología positiva, es lo que conocemos como “el sentido de la vida”. ¿Qué queremos lograr a nuestro paso por ésta? ¿Cuáles son nuestras metas? La caída de las grandes ideologías y el declive de las religiones han provocado una ausencia de sentido vital que en las sociedades occidentales es casi patológica. Debemos plantearnos a diario qué queremos lograr en nuestra vida y, a buen seguro, nos daremos cuenta de que los aspectos materiales no tienen ninguna importancia en el sentido último de esta. Las personas felices tienen unos valores que mantener y unos objetivos por los que les merece la pena trabajar.

5. Haz lo que amas

No importa el dinero que ganes: nunca serás feliz si dedicas tu tiempo a hacer algo que no te gusta. Está claro que no todo el mundo tiene la suerte de trabajar en aquello que le resulta más atractivo, pero todos podemos cambiar a mejor. Para ello debemos trabajar la autoeficacia: la confianza y convicción de que es posible alcanzar los resultados esperados para cada meta propuesta. Evidentemente, no vamos a lograr todo lo que nos proponemos, pero el problema para muchas personas es que ni siquiera se plantean cambiar, por miedo a enfrentarse a las dificultades que puedan surgir, y acaban generando problemas inexistentes.

 

Este consejo no se debe aplicar sólo a nuestro trabajo. Quizás, tal como están las cosas, es poco realista encontrar un puesto más interesante que el que tenemos (aunque sí podemos realizar nuestra labor de una manera que nos resulte más satisfactoria), pero podemos hacer lo que realmente nos gusta en nuestro tiempo libre. Según un estudio japonés realizado entre jubilados, la tasa de mortalidad es significativamente menor en aquellas personas que practican una afición concreta. La ecuación es sencilla: si nos llena lo que hacemos, seremos más felices, y esta felicidad se contagiará a nuestro entorno. Es muy fácil distinguir a una persona que está haciendo lo que le gusta: irradia felicidad y contagia optimismo.


sábado, 15 de abril de 2023

 

10 ideas para mejorar la enseñanza

Entre México y España hay marcadas diferencias, pero también  muchas semejanzas. En ese horizonte resulta interesante conocer y reflexionar lo que proponen los profesores españoles para mejorar su sistema educativo. A continuación se ofrecen las respuestas de éstos a la pregunta: ¿cuál es la mayor urgencia del sistema educativo?

Éste es el primer cuestionamiento que hace el nuevo Foro de la Educación de El País, organizado por ese diario español. Los resultados los dio a conocer en su edición del pasado 27 de septiembre. Éstos son:

1. Dejar de dar bandazos. Optan por un pacto educativo que otorgue estabilidad al sistema y a la normatividad. Han tenido lugar ocho leyes distintas desde la restauración de la democracia.

2. Mayor autonomía. Hay que dar más libertad a los centros educativos y a los maestros en el diseño de los currículos.

3. Prestigiar la evaluación. Las individuales y las colectivas. Sin evaluación, la escuela se convierte en un parque de diversiones. Mediante ella hay que constatar la eficacia de los métodos.

4. Bajar las ratios. Disminuir el número de alumnos por aula. Y como alternativa poner dos profesores en los grupos grandes. Los reducidos son los únicos que permiten la educación personalizada y atender las dificultades del aprendizaje.

5. Mejorar la formación del profesorado. La calidad de la educación sólo va a mejorar si lo hace la formación de los docentes y el rigor en su selección. Hay que impartir educación continua de calidad.

6. Renovar la docencia. Hay que actualizar las prácticas docentes. Desterrar las clases magistrales poco motivantes y que no están conectadas con la realidad. La carga burocrática quita tiempo y energía a los docentes, para preparar sus clases.

7. Asistentes sociales. La educación gratuita es clave para reducir las desigualdades. Esto, con todo, no resuelve las desventajas de los alumnos que provienen de familias pobres. A estos alumnos hay que dar apoyos extra.

8. Diagnosticar las dificultades. Se detectan tarde los problemas de discapacidad, autoestima y salud mental. Por incapacidad del sistema, los niños piensan que son tontos o vagos.

9. Repensar el espacio. Se plantean cambios en el diseñado de las instalaciones y los patios de recreo. Hay que rediseñar las aulas con distintos ambientes, para las diversas actividades.

10. Más fondos. Los profesores no hablan de elevar sus salarios, pero sí de recursos destinados a la inversión sobre todo de la red pública.


En México, por razones políticas y no educativas, se acaba de tirar al bote de la basura la reforma educativa que se venía implementando y ahora se ha aprobado otra que despierta muchas dudas. Habrá que ver sus resultados. Hay gran escepticismo sobre los mismos.

Sería muy útil que en nuestro país algún medio de comunicación retomara la iniciativa de El País y abriera un foro abierto para conocer los puntos de vista de los docentes. La educación es un tema que interesa a todos: a los alumnos, a sus padres, a los profesores, al gobierno y a la sociedad en su conjunto.

viernes, 31 de marzo de 2023

 

Convivencia laboral: construye amistades con tus compañeros

Fuente: El Universal, Universia, Linkedin.


Tener amigos en el trabajo mejora tu desempeño.

El trabajo puede ser estresante, cansado y a veces rutinario, sin embargo, desempeñar la profesión que estudiamos 

por años y por la que dimos un gran esfuerzo, resulta gratificante; aún más cuando el ambiente laboral es el 

óptimo para impulsarnos y motivarnos a seguir creciendo.

Y es que no siempre es suficiente que tu jefe reconozca tu trabajo, obtengas un aumento de sueldo o tus prestaciones 

sean las mejores. Como seres humanos nos resulta imprescindible estrechar lazos con nuestros compañeros de 

trabajo, quienes pueden llegar a convertirse en grandes amigos.

De acuerdo con un análisis realizado por la bolsa de trabajo Bumeran.com84 por ciento de los mexicanos han 

mencionado que tienen un verdadero amigo en su trabajo y la mayoría señala que convive con ellos fuera de

la oficina. Mantener amistades así trae consigo beneficios al fomentar el compromiso y la mejora del desempeño

ya que, de acuerdo con la misma fuente, el 86 por ciento de los trabajadores acepta que tener amigos en la oficina hace 

más llevadera la jornada.

La felicidad, la motivación y la productividad son temas de suma importancia entre los profesionales de todo el mundo 

hay una correlación directa entre estas virtudes y tener amigos en el trabajo, reveló el estudio “Relationships @ 

Work en España” realizado por la red profesional LinkedIn.

Para que puedas mantener relaciones de amistad sanas en tu trabajo, LinkedIn brinda estos cuatro consejos prácticos:

  1. Muestra interés por lo personal: puede que no te guste compartir demasiada información personal con tus 
  2. compañeros, 
  3. pero debes ser empático con ellos. Aprovecha las reuniones para conocerles un poco mejor, preguntándoles sobre sus 
  4. gustos y aficiones, por ejemplo.
  5. Come con los compañeros: aprovecha la hora de la comida para acercarte a tus compañeros y fortalecer tu relación 
  6. con ellos.
  7. Mantén el contacto: es difícil mantener el contacto con antiguos compañeros de trabajo, pero es importante que 
  8. busques los medios para estar al día de todas sus novedades.
  9. Conoce los límites: no envíes mensajes a tus jefes fuera de horario laboral y sobre temas no relacionados con 
  10. su trabajo. 
  11. Esto puede resultar demasiado para algún jefe, por lo tanto, debes saber cuál es el límite al que puedes llegar.

Sabemos que así como son necesarias las relaciones humanas, también pueden ser complicadas. Mantener gustos y 

afinidades 

con ciertas personas es indispensable en tu trabajo; sin embargo, la competencia, las malas prácticas laborales, y 

otros factores, permean la sana convivencia.

Para evitar sufrir consecuencias mayores, como perder tu trabajo o generar conflictos entre compañeros, te compartimos 

también las 10 pautas para una buena convivencia laboral, publicadas por la red universitaria Universia:

  1. No comas en tu escritorio.
  2. Tu música es sólo para ti.
  3. No atiendas tu teléfono delante de todos.
  4. No digas groserías.
  5. Consulta a la mayoría cuando vayas a prender o apagar el aire acondicionado.
  6. Llama a todos por su nombre.
  7. Si tienes algo que decirle a alguien, que sea entre tú y esa persona, marcarle un error o un defecto a otro compañero frente 
  8. al resto es una pésima idea que sólo dejará en el aire una sensación incómoda y sofocante.
  9. Saluda cuando llegas y despídete cuando te vayas.
  10. Pide el favor y da las gracias.
  11. Mantén tu espacio limpio.
  12. No crees rumores sobre el resto.
  13. Se discreto con el trabajo, el silencio o la meditación de los demás.
  14. Entiende que todos somos diferentes, pensamos diferentes y sentimos diferentes.
  15. Se empático, pero altamente sensible y prudente. Esto es, saber cuando te acercas y cuanto te debes alejar.
  16. Los seres humanos somos profundamente emocionales, por lo cual deberías aprender a conocer las emociones aprender 
  17. a reconocer las emociones en los demás. 
  18. Se pulcro en tu trabajo, ofrece ayuda si alguien lo necesita y pide apoyo cuando lo necesites.
  19. Valora el trabajo de los demás y felicítalos  por sus mejorías. 
  20. Utiliza la palabra y el dialogo para aclarar cualquier situación o mal entendido.
  21. Ten cuidado que se puede ofender a otra persona con los gestos, la palabra, el tono de voz,    los ojos, los brazos, con 
  22. el escuchar, con el cuerpo, con el cabello, con los hombros, mirando fijamente o no poniendo atención... en fin, mil formas
  23. NO hagas juicios ni hables mal de los demás. y pide disculpas cuando lo creas extrictamente necesario.