martes, 20 de octubre de 2026

 

En la recta final: Liderazgo, presencia y el valor de nuestra vocación

Estimados docentes,

Nos encontramos en la etapa más decisiva del año escolar. Estamos a menos de 17 días de dar por concluido el año lectivo 2026. Es un momento en el que el cansancio acumulado se hace sentir, pero también la satisfacción del camino recorrido. Sin embargo, en esta recta final es donde se pone a prueba nuestra vocación, nuestra templanza y nuestra capacidad de liderazgo formativo. Así que los invitamos a sacar lo mejor de cada uno de ustedes en este cierre de año.

Ustedes son las personas que guían el proceso educativo en nuestra institución. No hay algoritmo, directiva ni recurso que reemplace la presencia pedagógica de un maestro en el aula. Por eso, en estos días finales, los invitamos a renovar su compromiso y a mantener en alto la excelencia que los caracteriza.

La paciencia y la experiencia como nuestro mejor escudo

Al cierre del año, las emociones están a flor de piel. Para nuestros estudiantes, estas semanas despiertan ansiedad, expectativas, tensiones académicas o dinámicas personales complejas. Por lo cual, debemos llenarnos de paciencia y sacar a relucir toda nuestra experiencia pedagógica.

Esa experiencia nos otorga la sensibilidad necesaria para detectar a tiempo cualquier situación de riesgo, peligro o posible confrontación entre estudiantes. Un cambio de actitud, un murmullo atípico o un gesto de tensión son señales que solo la mirada atenta y madura del docente puede interpretar antes de que se conviertan en un problema mayor. Sacar lo mejor de nosotros implica no bajar la guardia y hacer de la serenidad nuestro mejor aliado.

El valor del CONTROL: La presencia que cuida y protege

En nuestra institución hay una palabra clave que no podemos perder de vista: CONTROL. Entendido no como una imposición autoritaria, sino como la presencia directiva, organizada y constante que garantiza un entorno seguro y de aprendizaje para todos.

La historia del aula nos enseña que la mayoría de los contratiempos o situaciones embarazosas no ocurren por falta de planeación, sino porque en un momento de cansancio nos relajamos y dejamos de vigilar y acompañar aquello que nos corresponde.

Una lección para recordar: Una clase extraordinaria de 50 minutos, impecablemente preparada, puede convertirse en una verdadera pesadilla si dejamos a los estudiantes tan solo cinco minutos sin control o supervisión.

La mirada estratégica en el aula

Como docentes, conocemos profundamente la dinámica de nuestros grupos. Sabemos que en cada aula existen focalizaciones específicas: esos dos o tres estudiantes particulares que demandan nuestra presencia constante y sobre quienes no podemos quitar el ojo de encima. En estos días de cansancio, un pequeño descuido abre el espacio para situaciones menores —como esconder pertenencias, alterar cuadernos, generar distracciones o fastidiar a los compañeros— que rápidamente escalan e interrumpen la tranquilidad del grupo. Mantener un control cercano y afectuoso sobre estos focos es la clave para asegurar un clima de aula armónico.

En estas últimas semanas, debemos extremar el cuidado, la vigilancia activa y el acompañamiento constante. En los pasillos, en el descanso, en el comedor, al inicio y al final de cada jornada, y en cada minuto de nuestras clases: nuestra presencia es la mejor garantía de convivencia y tranquilidad.

La firmeza pedagógica: Intervenir con madurez y oportunidad

Recordemos también que el ejercicio de nuestra autoridad docente se demuestra en la forma en que corregimos y orientamos. Cuando sea necesario realizar un llamado de atención, hagámoslo en el lugar, momento y situación adecuados, utilizando las palabras correctas y dentro del marco del respeto.

Es fundamental evitar cualquier descarga emocional al momento de intervenir. Como educadores, nuestro mejor bastión frente a las tensiones de fin de año es la ecuanimidad: la corrección firme pero respetuosa transforma y educa, mientras que la reacción visceral debilita el mensaje.

Un reconocimiento a quienes transforman vidas

Señores docentes, lo invito a sacar lo mejor de su espíritu vocacional porque no debemos olvidar el impacto real de nuestra labor. Frente a las incertidumbres y transformaciones de nuestro entorno, son los docentes quienes realmente guían los grandes cambios en la educación y en la sociedad. Cada palabra de aliento, cada límite firme pero afectuoso y cada minuto de atención sostenida construyen el tejido de una comunidad escolar fuerte, ética y humana.

Falta muy poco para llegar a la meta. Mantengamos la firmeza, la atención y el entusiasmo en esta recta final para cerrar el año 2026 con el orgullo del deber cumplido y la tranquilidad de haber protegido a nuestra comunidad en todo momento.

¡Fuerza, liderazgo y un espíritu atento en estos últimos días!

"Hagamos Mejor lo que Estamos Haciendo Bien"


Rector
JJAP

 



RESOLUCIÓN No 07503 DEL 19 DE OCTUBRE DE 2026 POR LA CUAL SE FIJA EL PROCESO DE TRASLADOS PARA DOCENTES Y DIRECTIVOS DOCENTES DE CUNDINAMARCA PARA EL AÑO 2027. 

miércoles, 14 de octubre de 2026

 

VUELVE MAESTROS QUE DEJAN HUELLA

ANÍMATE 

CON LA CIRCULAR No 0208 del 15 de octubre amplían plazo hasta el 18 de octubre de 2026. 


Reciban un cordial saludo.

 

Nos permitimos compartir la información y las orientaciones necesarias para realizar la inscripción de sus experiencias pedagógicas en el programa Maestros que Dejan Huella 2026.

 

La fecha límite para completar el proceso de inscripción es el viernes 16 de octubre de 2026. Por esta razón, los invitamos a revisar cuidadosamente el documento adjunto, en el cual encontrarán el procedimiento detallado y las indicaciones técnicas para registrar correctamente su experiencia.


Para participar, tengan en cuenta las siguientes recomendaciones:

·         Consultar el documento adjunto con el paso a paso de inscripción.

·         Verificar previamente en la guía la información y los soportes requeridos.

·         Realizar el registro dentro del plazo establecido.

·         Confirmar que la inscripción haya finalizado satisfactoriamente.


Agradecemos su interés y participación en esta iniciativa, orientada a reconocer y visibilizar las experiencias pedagógicas significativas desarrolladas por las maestras y los maestros del departamento de Cundinamarca.


Atentamente,

domingo, 4 de octubre de 2026

sábado, 3 de octubre de 2026

LA SABIDURÍA DE UN MAESTRO QUE NO ACTÚA DESDE EL EGO

En el ejercicio docente, la pasión y el deseo de hacer las cosas bien se enfrentan a diario con los retos propios del aula y la comunidad. Sin embargo, la inexperiencia, la prisa o el cansancio a veces nos llevan a reaccionar desde el impulso, la rigidez o la emoción desbordada. Guiar a un grupo, abordar la indisciplina o comunicarse con las familias requiere de una virtud superior a la simple norma: la sutileza, el autocontrol y la prudencia.

La verdadera grandeza de un buen docente no busca imponerse desde el grito ni confrontar la agresión con más agresión; ilumina, vive con humildad, crea con amor y comparte con gozo. Cuando el ego y la reactividad no intervienen, la labor del maestro se convierte en una expresión serena y sabia, donde cada palabra, cada gesto y cada acción se conciben para guiar y corregir con cuidado.

Mente serena ante la provocación: El arte de no engancharse

El aula de clase es un espejo de la realidad social y familiar de nuestros estudiantes. En ocasiones, nos encontramos con niños que traen de sus hogares patrones de conducta difíciles, falta de límites o expresiones de irrespeto. Frente a esto, el mayor desafío del educador es no validar la provocación cayendo en ella.

  • Si alguien está alterado, el maestro responde con calma: Gritar o engancharse en una discusión con un estudiante no restaura la autoridad; la debilita. El maestro que actúa con sabiduría comprende que el grito suele ser una manifestación de impotencia, mientras que la serenidad y la voz pausada son muestra de verdadero dominio y control del entorno.
  • Separar la conducta de la persona: Un estudiante que desafía la autoridad suele estar expresando un malestar o un patrón aprendido en su entorno. El docente que no actúa desde el ego no toma la falta como un ataque personal hacia su figura o su investidura. Se corrige la acción y se exige el cumplimiento de la norma, sin romper el respeto por la clase.
  • Felicita en público y corrige en secreto: Exponer a un estudiante o expulsarlo del aula desde la molestia del momento suele escalar el conflicto. El manejo de aula asertivo implica contención, firmeza en las reglas y el uso del conducto regular (orientación escolar, dirección de grupo) para intervenir las causas profundas del comportamiento.

La ética de la reserva y la imparcialidad

Así como el maestro debe cuidar su gestión en el aula, debe cuidar la forma en que se comunica con las familias. Las conversaciones sobre ausentismo, impuntualidad o rendimiento deben sostenerse siempre desde la objetividad pedagógica.

  • Enfocarse en lo observable: Informar sobre hechos verificables (notas, asistencias, entregas) sin emitir juicios de valor, calificaciones personales o comentarios sobre la vida privada de los estudiantes o sus familias.
  • Confidencialidad y respeto: Emitir opiniones subjetivas o calificar a un estudiante ante terceros rompe la ética profesional y desencadena tensiones innecesarias. La palabra del maestro debe ser siempre transparente, limpia de quejas y enfocada en edificar.

Calculando el impacto de cada acción

Cada palabra, gesto o decisión del docente genera un eco en la comunidad. El maestro prudente calcula el impacto de sus acciones, sabiendo que su rol no es controlar mediante la fuerza o la imposición, sino inspirar mediante la firmeza tranquila y el ejemplo.

Cuando nos enfrentamos a dificultades en el aula o en el diálogo con acudientes, el docente consciente no se pregunta ¿por qué me pasa esto?, sino ¿para qué me sirve esta experiencia? Ve en el reto una oportunidad para fortalecer sus herramientas pedagógicas, cultivar la paciencia y crecer en madurez profesional.

Orientaciones para cultivar el equilibrio docente

Para nuestros educadores, especialmente quienes están iniciando su camino o enfrentan aulas complejas, es fundamental recordar:

1.     Guardar la compostura y la paz interior: La paciencia no es resignación; es la capacidad de mantener la calma y el criterio firme en medio de la tormenta.

2.     Apoyarse en el equipo institucional: Ningún docente debe abordar solo las situaciones de indisciplina grave o irrespeto. Para ello existen Orientación Escolar, Coordinación y los protocolos del Comité de Convivencia.

3.     Mantener la distancia afectiva adecuada: No permitir que el comportamiento de un estudiante altere nuestro valor, nuestra paz interior ni nuestro compromiso profesional.

4.     Transformar la queja en acción pedagógica: Hablar palabras que edifiquen, buscando soluciones institucionales en lugar de desgastarse en discusiones estériles.

Ser maestro es ser una semilla de sanación y equilibrio. El conocimiento, la experiencia, la paciencia y la madurez como docentes son nuestro mejor bastión para resistir la hondonada de emociones de padres y estudiantes que afrontamos al final de cada año. Cuando aprendemos a guiar con humildad, firmeza y serenidad, dejamos de actuar desde el ego para convertirnos en un refugio de respeto, protección y sabiduría para toda nuestra comunidad educativa.

JJAP

RECTOR

IERD CACICAZGO


martes, 29 de septiembre de 2026


Los 5 Pecados Capitales que Arruinan la Convivencia Docente y en cualquier profesión.

De la deshumanización en la sala de profesores a la reconstrucción del trabajo en equipo

Enseñar es, por definición, un acto de humanidad, empatía y entrega. Sin embargo, dentro de las mismas paredes donde formamos en valores a las nuevas generaciones, la convivencia entre adultos a veces se quiebra por dinámicas desgastantes. Cuando el egoísmo, la envidia y el juicio apresurado entran a la sala de profesores, el ambiente de trabajo se vuelve denso, la confianza se rompe y el proyecto educativo pierde su alma.

Para sanar nuestro entorno laboral, es indispensable ponerle nombre a esas actitudes que nos distancian y reflexionar abiertamente sobre los cinco grandes males que atentan contra la armonía de nuestro equipo.

1. La fiscalización obsesiva: Mirar el patio ajeno y descuidar la propia siembra

  • El vicio: Estar más pendientes de lo que hacen, dicen, tardan o dejan de hacer los demás que de nuestro propio trabajo en el aula. Es la mirada inquisidora fija en el reloj del compañero ("llegó tarde", "se fue antes", "dejó el grupo solo") para medir su desempeño con la vara del juicio.

  • El daño: Nace del deseo de evasión o de la comparación constante. Quien gasta su energía vigilando al vecino termina desatendiendo la preparación de sus clases, la atención a sus estudiantes y su propio crecimiento profesional. Se destruye la serenidad y se transforma la sala de profesores en un tribunal.

  • El camino de sanación: Enfoque y autorreflexión. El verdadero rigor profesional se demuestra en la excelencia de la propia aula, no en la vigilancia del compañero. Cada maestro tiene bajo su responsabilidad un grupo de vidas que requieren el 100% de su atención; ahí, y no en el pasillo, debe estar enfocada la energía pedagógica.

2. La deshumanización y la apatía: Juzgar la conducta sin indagar la causa

  • El vicio: La falta total de empatía. Es la prisa por condenar una falta —un retraso, una distracción o una ausencia breve— sin antes preguntarse qué problema personal, familiar o de salud está atravesando esa persona. Es asumir la mala intención antes que indagar la razón.

  • El daño: Deshumanizar al colega es reducirlo a un engranaje frío que no puede fallar, sentir ni sufrir. Detrás de una llegada tarde o de un momento de agotamiento a menudo hay una noche sin dormir, una angustia familiar o un drama silencioso. Un equipo que no sabe ser compasivo entre sus adultos jamás podrá enseñar compasión a sus estudiantes.

  • El camino de sanación: Escuchar e indagar antes de sentenciar. La pregunta directa, sincera y respetuosa ("¿te encuentras bien?", "¿necesitas apoyo?") debe reemplazar siempre a la conjetura malintencionada.

3. La envidia y los celos profesionales: El dolor por el bien ajeno

  • El vicio: La incapacidad de alegrarse por el logro, el reconocimiento, la buena relación con los estudiantes o la estabilidad del compañero. Se manifiesta en comentarios despectivos, ironías o en el intento de minimizar los méritos del otro.

  • El daño: La envidia nace del egoísmo y de la inseguridad. Transforma la colaboración en una competencia destructiva y nos lleva a ver al colega como un rival al que hay que desacreditar para brillar, fragmentando la unidad que requiere una institución.

  • El camino de sanación: Generosidad y reconocimiento. Entender que el éxito o el aprecio hacia un compañero no le resta valor al trabajo propio. La verdadera madurez profesional celebra la diversidad de talentos y comprende que cuando a un maestro le va bien, todo el colegio se fortalece.

4. La murmuración y la traición: El veneno del pasillo

  • El vicio: Llevar las molestias, los supuestos y las inconformidades a espaldas de los involucrados en lugar de encauzarlos por las vías directas y respetuosas. Es alimentar bandos y murmuraciones en la sombra.

  • El daño: Destruye la seguridad psicológica del colegio. Cuando no hay lealtad, los docentes empiezan a trabajar a la defensiva, con temor a ser señalados al menor descuido. La murmuración genera paranoia, roba la paz y pudre el clima de convivencia.

  • El camino de sanación: Franqueza y comunicación ética. Si existe una preocupación real sobre el cuidado de los niños o el cumplimiento de las labores, la ruta siempre es el diálogo privado, franco y constructivo con la persona, o la comunicación respetuosa con la directiva; jamás el chisme de pasillo.

5. El egoísmo y egocentrismo: El "yo" por encima de la comunidad

  • El vicio: Priorizar constantemente la comodidad individual, las demandas propias o el beneficio personal por encima del bienestar colectivo, la solidaridad con los compañeros o el proyecto común del colegio.

  • El daño: Desmantela el sentido de cuerpo docente. Cuando prima la avaricia del propio tiempo y la falta de disposición para apoyar al colega cuando más lo necesita, la institución se convierte en una suma de islas aisladas e indiferentes.

  • El camino de sanación: Sentido de comunidad y fraternidad. Recordar que nadie se salva solo en la labor educativa. Formar parte de un equipo implica ceder, colaborar y entender que el bienestar del grupo sostiene el bienestar individual.

Conclusión: La lección de Pandora y la fe en el maestro

Cuenta el mito griego que cuando Pandora abrió el ánfora prohibida, todos los males, las envidias, las guerras y las plagas se escaparon para llenar el mundo de dolor y confusión. Sin embargo, justo antes de cerrar el recipiente, en el fondo quedó intacta una sola cosa: la Esperanza.

Al mirar los desafíos de nuestra convivencia, los roces y estos males que a veces se cuelan en nuestra cotidianidad, elijo apelar a esa misma enseñanza. Como rector, tengo la firme convicción de que, por encima de cualquier desacuerdo o imperfección humana, nos queda la ESPERANZA. La esperanza de que somos capaces de hacer una pausa, reflexionar con humildad y autocorregirnos.

Confío plenamente en la grandeza de esta profesión y en el corazón de nuestro equipo. Sé que, si nos atrevemos a mirar hacia adentro y a cambiar el juicio por la empatía, lograremos hacer relucir nuevamente ese extraordinario, humano y brillante docente que habita en cada uno de ustedes.


JJAP
RECTOR


lunes, 21 de septiembre de 2026

 VUELVE  MAESTROS QUE DEJAN HUELLA.


Cordial saludo,

 
La Secretaría de Educación de Cundinamarca informa oficialmente la apertura de la convocatoria "Maestros Que Dejan Huella 2026", desarrollada en el marco del Programa de Bienestar Laboral Incentivos y Capacitación.
 
Esta iniciativa tiene como propósito reconocer y exaltar la excelencia, el compromiso, el liderazgo y las buenas prácticas de docentes, directivos docentes y personal administrativo que contribuyen al fortalecimiento de la educación en nuestro departamento.
 
Invitamos a quienes cumplan con los requisitos establecidos a postularse y a consultar detalladamente los lineamientos de participación.
 
Para facilitar su inscripción, adjuntamos la Guía "Maestros Que Dejan Huella 2026", los formatos requeridos y la circular oficial. En estos documentos encontrará los requisitos, los criterios de evaluación y las condiciones para participar.
 
¡Porque su salud, bienestar y felicidad son nuestra prioridad!


Los interesados comunicarse con los directivos.