lunes, 2 de noviembre de 2026

PARA REFLEXIONAR. 

MÁS ALLÁ DE UNA NOTA: ÉTICA, JUSTICIA Y EQUIDAD EN LA NOTA  FINAL

Por: Jaime J. Angulo Paredes –

Llegamos al tramo final del año escolar. Este periodo suele venir cargado de nervios, carreras, trasnochos y la tensión inevitable de las evaluaciones finales. Es el momento en el que se define la promoción o la reprobación  de un año de esfuerzos, y por ello, es también el momento en que la labor docente se pone a prueba en su dimensión más sagrada: la ética.

Evaluar no es, ni debe ser nunca, un acto de poder, dominación o amenaza al servicio del maestro. La evaluación es un proceso continuo y sistemático que consiste en recopilar, analizar e interpretar información sobre lo que un estudiante sabe, comprende y es capaz de hacer. Su propósito supremo no es poner una nota para excluir, sino orientar la mejora de la enseñanza y el aprendizaje.

1. El derecho a aprender y la responsabilidad ética del docente

Desde el punto de vista ético, debemos partir de una premisa inquebrantable: todos los estudiantes tienen derecho a aprender, y el docente está en la institución para garantizar ese derecho.

El maestro justo, imparcial y equitativo no utiliza la evaluación como un martillo para castigar, sino como un instrumento para ver qué aprendieron los estudiantes, qué dudas tienen, qué les falta por afianzar y hasta dónde los podemos llevar.

¿Es ética la forma en que estamos evaluando?

  • Equidad frente a subjetividad: Debemos evaluar con equidad, reconociendo la realidad y la situación particular de cada estudiante, pero sin caer en los sesgos de la simpatía personal.
  • Cero tiranía: No se puede enseñar a ser democrático si se actúa como un tirano; no se puede predicar la libertad siendo esclavista. Detrás de cada nota hay una historia, un contexto, un hogar, y un niño o adolescente que debe enfrentarse a sus propias realidades, expectativas  y miedos familiares.

2. Evaluar el proceso, no la memoria ciega

Un docente transformador fomenta la evaluación como un proceso continuo, jamás como un examen punitivo y repetitivo que premia la memorización mecánica.

La verdadera prueba debe enfrentar al estudiante a situaciones problema, estimulando la reflexión, la práctica, la imaginación y la transferencia de conocimientos, procedimientos y actitudes. Como bien lo recordaba Rousseau en el Emilio, el buen docente es aquel que provoca preguntas, dudas y creatividad, no el que exige respuestas autómatas.

Para emitir una nota final justa y verdaderamente formativa, el maestro debe considerar de manera integral el proceso y los ritmos de aprendizaje particulares de cada estudiante, contemplando:

  • Tareas y trabajos diarios.
  • Evaluaciones de proceso y avance personal.
  • Participación activa y comportamiento.
  • Exposiciones e investigaciones.

La nota no puede estar por encima del aprendizaje real ni ignorar el esfuerzo cotidiano de cada estudiante.

3. El "plus" del maestro: La triangulación ética e instrumentos de evaluación

Para garantizar la equidad, un docente ético nunca se apoya en un solo tipo de prueba. Variar los instrumentos de evaluación es una obligación moral.

Si un estudiante sufre de ansiedad severa ante los exámenes escritos pero ha demostrado un desempeño brillante en debates, talleres prácticos o maquetas, la nota final debe reflejar esa diversidad de evidencias. Evaluar con ética significa ofrecer distintas rutas para que cada talento pueda manifestarse:

  • Pruebas de desempeño y resolución de problemas reales.
  • Rubricas claras y conocidas por los estudiantes desde el inicio.
  • Retroalimentación formativa oportuna, donde el error se perciba como una oportunidad de aprendizaje y no como un fracaso definitivo.

4. Consejos de oro para los estudiantes: El "plus" del autoaprendizaje y el estudio sin miedo

La mejor manera de cuidar a nuestros jóvenes es dotarlos de herramientas de estudio autónomo. La única seguridad que libera del miedo y del estrés es haber estudiado con anticipación y saber cómo aprende tu propio cerebro:

  • Descubre tu propia metacognición (¿Cómo aprendes mejor?): El verdadero "plus" de un estudiante es conocerse a sí mismo. ¿Aprendes haciendo resúmenes visuales, explicando el tema a un compañero o mediante mapas conceptuales? Identifica tu estilo dominante y conviértelo en tu mejor estrategia.
  • Organiza tus tiempos: No te dejes acorralar por el reloj. Distribuye tus materias y haz repasos activos.
  • Cuida tu mente y tu cuerpo: Duerme y descansa bien (mínimo ocho horas). Nunca te quedes repasando hasta la madrugada el día anterior; la fatiga cognitiva nubla la memoria y aumenta la ansiedad.
  • Lee con atención: Lee bien cada pregunta, entiéndela a fondo y responde cuando sientas la certidumbre de lo repasado.

5. Educar para la vida: Enseñamos a formar personas y buenos ciudadanos

Al final del día, los maestros no solo transmitimos asignaturas; enseñan a formar personas y buenos ciudadanos. Ciudadanos íntegros que sepan utilizar los conocimientos científicos, técnicos y humanísticos para dar solución a los problemas reales de nuestra región, de nuestro país y de la humanidad.

La honestidad debe ser sagrada en este proceso —desde un lápiz hasta un diamante—, enseñando con el ejemplo moral, la coherencia y la humanidad. Porque para emitir ese veredicto, esa sentencia, esa nota final, el maestro nunca debe limitarse a promediar números fríos: debe recurrir siempre a su conocimiento objetivo y humano de sus estudiantes.

Que estas evaluaciones finales no sean un tribunal de juicio, sino una fiesta del saber alcanzado, una oportunidad de mejora y la prueba reina de que, con esfuerzo y guía, en nuestra institución seguimos cumpliendo nuestro propósito:

Hacer mejor lo que estamos haciendo bien.

 

JJAP
Rector IERD Cacicazgo

domingo, 25 de octubre de 2026

 MÁS ALLÁ DEL IMPULSO: 

Los Celos, la Lealtad y el Arte de Convivir en la Adolescencia.

"El maestro también aprende cuando recibe una crítica. Debe orientar a sus alumnos, a construir su responsabilidad en el trato diario. Enseñar a convivir... No nacimos para vivir como bestias, nacimos para perseguir la virtud y el conocimiento."

La adolescencia es el taller donde se construyen los cimientos de la psiquis humana. Es un tiempo de tránsitos intensos, de primeras ilusiones y, también, de profundas tormentas emocionales. La vida nos lleva a enfrentar situaciones dolorosas donde el primer amor, la amistad y las expectativas mutuas chocan con la realidad.

Sin embargo, cuando el dolor de una ruptura o un conflicto escolar aparece, la manera en que decidimos reaccionar define quiénes somos y qué tipo de sociedad estamos construyendo.

Las grandes pasiones del alma adolescente: Definiendo lo que sentimos

Para superar las crisis de convivencia, el primer paso es ponerle palabras exactas a lo que ocurre en nuestro interior. En el centro de muchas tensiones juveniles suelen encontrarse tres conceptos fundamentales:

  • La Lealtad: Es el compromiso consciente y sostenido de honrar la confianza, el afecto y el respeto hacia el otro. No es una obligación impuesta por las normas, sino un acto voluntario de fidelidad a los vínculos que consideramos valiosos. Representa la seguridad de que el otro cuida de nosotros aun cuando no estamos presentes.
  • La Traición: Es la ruptura abrupta de ese pacto invisible de lealtad. Se experimenta emocionalmente como un terremoto interno, una sensación de desgarro y desilusión profunda al descubrir que la persona a quien le entregamos nuestra confianza ha obrado a nuestras espaldas. Duele tanto porque implica haber depositado un valor sagrado —el afecto y la verdad— en alguien que nos falló.
  • La Pérdida de la Confianza en un Amigo Querido: La amistad profunda es uno de los pilares más hermosos de la juventud. Cuando un amigo cercano falla, el impacto es doble: se pierde al compañero y se quiebra el refugio seguro. Queda la marca de la deslealtad y, a menudo, hay confianzas que quedan tan frágiles que el tiempo y la distancia son los únicos caminos para sanar, recordándonos que reconstruir un vínculo roto requiere de una valentía inmensa.

El impulso de la bestia frente a la grandeza humana

¿Qué sucede cuando un adolescente experimenta el dolor de los celos, la traición o el desamor? Los celos nublan el pensamiento. Cuando la rabia, la ira y el dolor intenso se apoderan del momento, el ser humano corre el riesgo de actuar por impulso primitivo: quiere respuesta inmediata, venganza, destrucción.

Pero no nacimos para vivir como bestias, nacimos para perseguir la virtud y el conocimiento.

En un momento de rabia, ira e intenso dolor, cegados por los celos, podemos mancharnos de sangre y destruir nuestro futuro y el de nuestras familias en cuestión de segundos. Un golpe en caliente, una agresión física o un acto irracional no tienen retroceso y pueden apagar proyectos de vida enteros, dejando un dolor irreparable en quienes más nos aman.

La grandeza, la parte divina de un ser humano extraordinario, se manifiesta precisamente cuando se detiene en el borde del abismo. Cuando logra despojarse de la ira, reflexionar un instante, pasar su vida en un segundo delante de sus ojos y evaluar a qué infierno lo puede llevar un acto irracional. El verdadero autocontrol no consiste en no sentir dolor —porque somos vulnerables y el dolor es inevitable—, sino en decidir que nuestras acciones nunca se convertirán en una tragedia irreversible.

Construir resiliencia frente a la incertidumbre

Frente a una herida emocional, es natural que surja la tentación de cerrar el corazón. Muchas veces se asume una postura rígida: "Ya no confío en nadie, todos traicionan". El control excesivo y el enojo permanente se convierten en armas de doble filo que terminan aislando a la persona.

Debemos aprender a aceptar la herida y a tolerar la incertidumbre. No todo el mundo busca hacer daño; aunque la traición duele, el ser humano es vulnerable por naturaleza, y no podemos andar enojados con el mundo entero.

Sanar exige una valentía gigante:

1.     Aceptar que el dolor pertenece al pasado.

2.     Perdonar y liberar, comprendiendo que de amor y desengaños nadie muere, y que la paz interior es el bien más preciado.

3.     Desarrollar autocontrol, entendiendo que la vida sigue y que somos mucho más fuertes que cualquier herida.

Si nos cerramos al perdón, nos cerramos al derecho y a la oportunidad de sanar y tener una vida plena.

Enseñar a convivir es la tarea diaria de toda la comunidad educativa. Jóvenes: cuando la tormenta de los celos o la deslealtad intente nublar su razón, respiren hondo. Elijan la virtud, la templanza y la grandeza. Su futuro vale mucho más que un impulso pasajero.

Rector
JJAP

martes, 20 de octubre de 2026

 

En la recta final: Liderazgo, presencia y el valor de nuestra vocación

Estimados docentes,

Nos encontramos en la etapa más decisiva del año escolar. Estamos a menos de 17 días de dar por concluido el año lectivo 2026. Es un momento en el que el cansancio acumulado se hace sentir, pero también la satisfacción del camino recorrido. Sin embargo, en esta recta final es donde se pone a prueba nuestra vocación, nuestra templanza y nuestra capacidad de liderazgo formativo. Así que los invitamos a sacar lo mejor de cada uno de ustedes en este cierre de año.

Ustedes son las personas que guían el proceso educativo en nuestra institución. No hay algoritmo, directiva ni recurso que reemplace la presencia pedagógica de un maestro en el aula. Por eso, en estos días finales, los invitamos a renovar su compromiso y a mantener en alto la excelencia que los caracteriza.

La paciencia y la experiencia como nuestro mejor escudo

Al cierre del año, las emociones están a flor de piel. Para nuestros estudiantes, estas semanas despiertan ansiedad, expectativas, tensiones académicas o dinámicas personales complejas. Por lo cual, debemos llenarnos de paciencia y sacar a relucir toda nuestra experiencia pedagógica.

Esa experiencia nos otorga la sensibilidad necesaria para detectar a tiempo cualquier situación de riesgo, peligro o posible confrontación entre estudiantes. Un cambio de actitud, un murmullo atípico o un gesto de tensión son señales que solo la mirada atenta y madura del docente puede interpretar antes de que se conviertan en un problema mayor. Sacar lo mejor de nosotros implica no bajar la guardia y hacer de la serenidad nuestro mejor aliado.

El valor del CONTROL: La presencia que cuida y protege

En nuestra institución hay una palabra clave que no podemos perder de vista: CONTROL. Entendido no como una imposición autoritaria, sino como la presencia directiva, organizada y constante que garantiza un entorno seguro y de aprendizaje para todos.

La historia del aula nos enseña que la mayoría de los contratiempos o situaciones embarazosas no ocurren por falta de planeación, sino porque en un momento de cansancio nos relajamos y dejamos de vigilar y acompañar aquello que nos corresponde.

Una lección para recordar: Una clase extraordinaria de 50 minutos, impecablemente preparada, puede convertirse en una verdadera pesadilla si dejamos a los estudiantes tan solo cinco minutos sin control o supervisión.

La mirada estratégica en el aula

Como docentes, conocemos profundamente la dinámica de nuestros grupos. Sabemos que en cada aula existen focalizaciones específicas: esos dos o tres estudiantes particulares que demandan nuestra presencia constante y sobre quienes no podemos quitar el ojo de encima. En estos días de cansancio, un pequeño descuido abre el espacio para situaciones menores —como esconder pertenencias, alterar cuadernos, generar distracciones o fastidiar a los compañeros— que rápidamente escalan e interrumpen la tranquilidad del grupo. Mantener un control cercano y afectuoso sobre estos focos es la clave para asegurar un clima de aula armónico.

En estas últimas semanas, debemos extremar el cuidado, la vigilancia activa y el acompañamiento constante. En los pasillos, en el descanso, en el comedor, al inicio y al final de cada jornada, y en cada minuto de nuestras clases: nuestra presencia es la mejor garantía de convivencia y tranquilidad.

La firmeza pedagógica: Intervenir con madurez y oportunidad

Recordemos también que el ejercicio de nuestra autoridad docente se demuestra en la forma en que corregimos y orientamos. Cuando sea necesario realizar un llamado de atención, hagámoslo en el lugar, momento y situación adecuados, utilizando las palabras correctas y dentro del marco del respeto.

Es fundamental evitar cualquier descarga emocional al momento de intervenir. Como educadores, nuestro mejor bastión frente a las tensiones de fin de año es la ecuanimidad: la corrección firme pero respetuosa transforma y educa, mientras que la reacción visceral debilita el mensaje.

Un reconocimiento a quienes transforman vidas

Señores docentes, lo invito a sacar lo mejor de su espíritu vocacional porque no debemos olvidar el impacto real de nuestra labor. Frente a las incertidumbres y transformaciones de nuestro entorno, son los docentes quienes realmente guían los grandes cambios en la educación y en la sociedad. Cada palabra de aliento, cada límite firme pero afectuoso y cada minuto de atención sostenida construyen el tejido de una comunidad escolar fuerte, ética y humana.

Falta muy poco para llegar a la meta. Mantengamos la firmeza, la atención y el entusiasmo en esta recta final para cerrar el año 2026 con el orgullo del deber cumplido y la tranquilidad de haber protegido a nuestra comunidad en todo momento.

¡Fuerza, liderazgo y un espíritu atento en estos últimos días!

"Hagamos Mejor lo que Estamos Haciendo Bien"


Rector
JJAP

 



RESOLUCIÓN No 07503 DEL 19 DE OCTUBRE DE 2026 POR LA CUAL SE FIJA EL PROCESO DE TRASLADOS PARA DOCENTES Y DIRECTIVOS DOCENTES DE CUNDINAMARCA PARA EL AÑO 2027. 

miércoles, 14 de octubre de 2026

 

VUELVE MAESTROS QUE DEJAN HUELLA

ANÍMATE 

CON LA CIRCULAR No 0208 del 15 de octubre amplían plazo hasta el 18 de octubre de 2026. 


Reciban un cordial saludo.

 

Nos permitimos compartir la información y las orientaciones necesarias para realizar la inscripción de sus experiencias pedagógicas en el programa Maestros que Dejan Huella 2026.

 

La fecha límite para completar el proceso de inscripción es el viernes 16 de octubre de 2026. Por esta razón, los invitamos a revisar cuidadosamente el documento adjunto, en el cual encontrarán el procedimiento detallado y las indicaciones técnicas para registrar correctamente su experiencia.


Para participar, tengan en cuenta las siguientes recomendaciones:

·         Consultar el documento adjunto con el paso a paso de inscripción.

·         Verificar previamente en la guía la información y los soportes requeridos.

·         Realizar el registro dentro del plazo establecido.

·         Confirmar que la inscripción haya finalizado satisfactoriamente.


Agradecemos su interés y participación en esta iniciativa, orientada a reconocer y visibilizar las experiencias pedagógicas significativas desarrolladas por las maestras y los maestros del departamento de Cundinamarca.


Atentamente,

domingo, 4 de octubre de 2026