TRANSFORMACIÓN.
El aprendizaje dialógico se orienta siempre a la transformación del contexto
socio-cultural y, como resultado, los niveles de aprendizaje también se transforman. Al igual que sucedía con Freire (1970), esta idea es central en la teoría
socio-cultural de Vygostki (1996). Su teoría del desarrollo y del aprendizaje
tiene dos elementos centrales. Por una parte, destaca que el desarrollo cognitivo
siempre está vinculado al contexto socio-cultural e histórico y, por otra parte,
señala que para favorecer el desarrollo cognitivo, hay que intervenir en el contexto y transformarlo. Vygotski apunta, además, que la interacción social es la clave
para esa transformación. Sin embargo, y desafortunadamente, este Vygotski real
no es el que se ha introducido en nuestro contexto, siendo sustituido por un
Vygotski apócrifo (Aubert et al., 2008) que, en lugar de abogar por la transformación, defendía la adaptación a la diversidad.
La adaptación es precisamente contraria a la psicología de Vygotski. Él
mismo señala: El aprendizaje orientado hacia los niveles de desarrollo que ya se han
alcanzado resulta ineficaz desde el punto de vista del desarrollo total del pequeño.
Este tipo de enseñanza no aspira a un nuevo estadio en el proceso evolutivo, sino que
más bien va a remolque de dicho proceso (1996, p. 137). Y continúa: (…) el buen
aprendizaje es sólo aquel que precede al desarrollo (1996, p. 138). Cuando se
segrega a las y los estudiantes por grupos de nivel, adaptando los currículos
y reduciendo los objetivos de aprendizaje porque el entorno en el que está el
centro educativo es muy deprimido, las familias están desestructuradas, o la
comunidad tiene un nivel educativo muy bajo y además no hablan la lengua,
estamos adaptando la enseñanza al contexto, lo contrario de lo que indica la
teoría de Vygotski. Consecuentemente, se reproducen los bajos niveles de
aprendizaje, aumenta el fracaso escolar y la exclusión. Por el contrario, si
seguimos al Vygotski real, y se proporcionan los recursos necesarios para
crear zonas de desarrollo próximo, en términos de interacciones sociales y de
herramientas, se alcanzan niveles superiores de desarrollo cognitivo. En este
sentido, interacción y transformación van unidas: Todas las funciones superiores
se originan como relaciones entre seres humanos (Vygotski, 1996, p. 94).
El aprendizaje dialógico / A. Aubert et al. 133
Esas relaciones son la esencia del aprendizaje dialógico, y lo son en un sentido
amplio, igual que lo eran para Vygotski. La transformación de los niveles previos
de conocimiento no se produce sólo con la interacción en forma de instrucción
con el profesorado, sino que ocurre con todas las personas adultas y con compañeros más hábiles en la actividad particular que se trabaja. La misma definición
que Vygotski da de la Zona de Desarrollo Próximo no limita al profesorado las
interacciones con personas adultas: la distancia entre el nivel real de desarrollo, determinado por la capacidad de resolver independientemente un problema, y el nivel de desarrollo potencial, determinado a través de la resolución de un problema bajo la guía de un
adulto o en colaboración con otro compañero más capaz(1996, p. 133).
Siguiendo esa orientación, el aprendizaje dialógico busca el incremento y la
diversificación de las interacciones con el objetivo de aumentar los aprendizajes
de todo el alumnado. En esa línea, en centros educativos localizados en contextos
socio-culturales desaventajados se trabaja dentro y fuera de éste con el objetivo
de transformar el entorno y el aprendizaje. Así, en lugar de sustituir el inglés por
créditos variables de marquetería, el aprendizaje dialógico no sólo supone incluir
a todo el alumnado en la clase de inglés, sino también incorporar en las aulas personas de la comunidad cuya lengua nativa es el inglés, ofrecer actividades extraescolares de inglés y/o de informática, o convertir la biblioteca del centro en una
biblioteca tutorizada en la que personas de la comunidad ayudan al alumnado a
hacer los deberes, leer, reforzar los aprendizajes o adelantar los contenidos que se
enseñarán al día siguiente en clase. Las transformaciones que resultan de estas
acciones son muy significativas. Por ejemplo, el profesorado de una comunidad
de aprendizaje comentaba: nunca nos habríamos imaginado que la biblioteca sería más
popular que la ludoteca, que preferirían trabajar que jugar (Soler, 2003-2005).
La transformación también se produce sustituyendo la segregación por la
inclusión igualitaria, los grupos de nivel por grupos interactivos (Elboj et al.,
2002): grupos pequeños y heterogéneos de estudiantes donde una persona adulta
voluntaria se encarga de promover interacciones dialógicas para que todo el
alumnado se ayude y realice con éxito la actividad. En cada grupo se realiza una
actividad corta, distinta y dinamizada por esta persona adulta que puede ser
desde una voluntaria universitaria, hasta un familiar sin estudios. Mientras el
profesorado gestiona el aula, el alumnado realiza las diferentes actividades en
interacción con personas adultas de perfiles diversos. En este proceso, además, no
sólo mejoran los resultados académicos sino que también aumenta la solidaridad