domingo, 25 de octubre de 2026

 MÁS ALLÁ DEL IMPULSO: 

Los Celos, la Lealtad y el Arte de Convivir en la Adolescencia.

"El maestro también aprende cuando recibe una crítica. Debe orientar a sus alumnos, a construir su responsabilidad en el trato diario. Enseñar a convivir... No nacimos para vivir como bestias, nacimos para perseguir la virtud y el conocimiento."

La adolescencia es el taller donde se construyen los cimientos de la psiquis humana. Es un tiempo de tránsitos intensos, de primeras ilusiones y, también, de profundas tormentas emocionales. La vida nos lleva a enfrentar situaciones dolorosas donde el primer amor, la amistad y las expectativas mutuas chocan con la realidad.

Sin embargo, cuando el dolor de una ruptura o un conflicto escolar aparece, la manera en que decidimos reaccionar define quiénes somos y qué tipo de sociedad estamos construyendo.

Las grandes pasiones del alma adolescente: Definiendo lo que sentimos

Para superar las crisis de convivencia, el primer paso es ponerle palabras exactas a lo que ocurre en nuestro interior. En el centro de muchas tensiones juveniles suelen encontrarse tres conceptos fundamentales:

  • La Lealtad: Es el compromiso consciente y sostenido de honrar la confianza, el afecto y el respeto hacia el otro. No es una obligación impuesta por las normas, sino un acto voluntario de fidelidad a los vínculos que consideramos valiosos. Representa la seguridad de que el otro cuida de nosotros aun cuando no estamos presentes.
  • La Traición: Es la ruptura abrupta de ese pacto invisible de lealtad. Se experimenta emocionalmente como un terremoto interno, una sensación de desgarro y desilusión profunda al descubrir que la persona a quien le entregamos nuestra confianza ha obrado a nuestras espaldas. Duele tanto porque implica haber depositado un valor sagrado —el afecto y la verdad— en alguien que nos falló.
  • La Pérdida de la Confianza en un Amigo Querido: La amistad profunda es uno de los pilares más hermosos de la juventud. Cuando un amigo cercano falla, el impacto es doble: se pierde al compañero y se quiebra el refugio seguro. Queda la marca de la deslealtad y, a menudo, hay confianzas que quedan tan frágiles que el tiempo y la distancia son los únicos caminos para sanar, recordándonos que reconstruir un vínculo roto requiere de una valentía inmensa.

El impulso de la bestia frente a la grandeza humana

¿Qué sucede cuando un adolescente experimenta el dolor de los celos, la traición o el desamor? Los celos nublan el pensamiento. Cuando la rabia, la ira y el dolor intenso se apoderan del momento, el ser humano corre el riesgo de actuar por impulso primitivo: quiere respuesta inmediata, venganza, destrucción.

Pero no nacimos para vivir como bestias, nacimos para perseguir la virtud y el conocimiento.

En un momento de rabia, ira e intenso dolor, cegados por los celos, podemos mancharnos de sangre y destruir nuestro futuro y el de nuestras familias en cuestión de segundos. Un golpe en caliente, una agresión física o un acto irracional no tienen retroceso y pueden apagar proyectos de vida enteros, dejando un dolor irreparable en quienes más nos aman.

La grandeza, la parte divina de un ser humano extraordinario, se manifiesta precisamente cuando se detiene en el borde del abismo. Cuando logra despojarse de la ira, reflexionar un instante, pasar su vida en un segundo delante de sus ojos y evaluar a qué infierno lo puede llevar un acto irracional. El verdadero autocontrol no consiste en no sentir dolor —porque somos vulnerables y el dolor es inevitable—, sino en decidir que nuestras acciones nunca se convertirán en una tragedia irreversible.

Construir resiliencia frente a la incertidumbre

Frente a una herida emocional, es natural que surja la tentación de cerrar el corazón. Muchas veces se asume una postura rígida: "Ya no confío en nadie, todos traicionan". El control excesivo y el enojo permanente se convierten en armas de doble filo que terminan aislando a la persona.

Debemos aprender a aceptar la herida y a tolerar la incertidumbre. No todo el mundo busca hacer daño; aunque la traición duele, el ser humano es vulnerable por naturaleza, y no podemos andar enojados con el mundo entero.

Sanar exige una valentía gigante:

1.     Aceptar que el dolor pertenece al pasado.

2.     Perdonar y liberar, comprendiendo que de amor y desengaños nadie muere, y que la paz interior es el bien más preciado.

3.     Desarrollar autocontrol, entendiendo que la vida sigue y que somos mucho más fuertes que cualquier herida.

Si nos cerramos al perdón, nos cerramos al derecho y a la oportunidad de sanar y tener una vida plena.

Enseñar a convivir es la tarea diaria de toda la comunidad educativa. Jóvenes: cuando la tormenta de los celos o la deslealtad intente nublar su razón, respiren hondo. Elijan la virtud, la templanza y la grandeza. Su futuro vale mucho más que un impulso pasajero.

Rector
JJAP

martes, 20 de octubre de 2026

 

En la recta final: Liderazgo, presencia y el valor de nuestra vocación

Estimados docentes,

Nos encontramos en la etapa más decisiva del año escolar. Estamos a menos de 17 días de dar por concluido el año lectivo 2026. Es un momento en el que el cansancio acumulado se hace sentir, pero también la satisfacción del camino recorrido. Sin embargo, en esta recta final es donde se pone a prueba nuestra vocación, nuestra templanza y nuestra capacidad de liderazgo formativo. Así que los invitamos a sacar lo mejor de cada uno de ustedes en este cierre de año.

Ustedes son las personas que guían el proceso educativo en nuestra institución. No hay algoritmo, directiva ni recurso que reemplace la presencia pedagógica de un maestro en el aula. Por eso, en estos días finales, los invitamos a renovar su compromiso y a mantener en alto la excelencia que los caracteriza.

La paciencia y la experiencia como nuestro mejor escudo

Al cierre del año, las emociones están a flor de piel. Para nuestros estudiantes, estas semanas despiertan ansiedad, expectativas, tensiones académicas o dinámicas personales complejas. Por lo cual, debemos llenarnos de paciencia y sacar a relucir toda nuestra experiencia pedagógica.

Esa experiencia nos otorga la sensibilidad necesaria para detectar a tiempo cualquier situación de riesgo, peligro o posible confrontación entre estudiantes. Un cambio de actitud, un murmullo atípico o un gesto de tensión son señales que solo la mirada atenta y madura del docente puede interpretar antes de que se conviertan en un problema mayor. Sacar lo mejor de nosotros implica no bajar la guardia y hacer de la serenidad nuestro mejor aliado.

El valor del CONTROL: La presencia que cuida y protege

En nuestra institución hay una palabra clave que no podemos perder de vista: CONTROL. Entendido no como una imposición autoritaria, sino como la presencia directiva, organizada y constante que garantiza un entorno seguro y de aprendizaje para todos.

La historia del aula nos enseña que la mayoría de los contratiempos o situaciones embarazosas no ocurren por falta de planeación, sino porque en un momento de cansancio nos relajamos y dejamos de vigilar y acompañar aquello que nos corresponde.

Una lección para recordar: Una clase extraordinaria de 50 minutos, impecablemente preparada, puede convertirse en una verdadera pesadilla si dejamos a los estudiantes tan solo cinco minutos sin control o supervisión.

La mirada estratégica en el aula

Como docentes, conocemos profundamente la dinámica de nuestros grupos. Sabemos que en cada aula existen focalizaciones específicas: esos dos o tres estudiantes particulares que demandan nuestra presencia constante y sobre quienes no podemos quitar el ojo de encima. En estos días de cansancio, un pequeño descuido abre el espacio para situaciones menores —como esconder pertenencias, alterar cuadernos, generar distracciones o fastidiar a los compañeros— que rápidamente escalan e interrumpen la tranquilidad del grupo. Mantener un control cercano y afectuoso sobre estos focos es la clave para asegurar un clima de aula armónico.

En estas últimas semanas, debemos extremar el cuidado, la vigilancia activa y el acompañamiento constante. En los pasillos, en el descanso, en el comedor, al inicio y al final de cada jornada, y en cada minuto de nuestras clases: nuestra presencia es la mejor garantía de convivencia y tranquilidad.

La firmeza pedagógica: Intervenir con madurez y oportunidad

Recordemos también que el ejercicio de nuestra autoridad docente se demuestra en la forma en que corregimos y orientamos. Cuando sea necesario realizar un llamado de atención, hagámoslo en el lugar, momento y situación adecuados, utilizando las palabras correctas y dentro del marco del respeto.

Es fundamental evitar cualquier descarga emocional al momento de intervenir. Como educadores, nuestro mejor bastión frente a las tensiones de fin de año es la ecuanimidad: la corrección firme pero respetuosa transforma y educa, mientras que la reacción visceral debilita el mensaje.

Un reconocimiento a quienes transforman vidas

Señores docentes, lo invito a sacar lo mejor de su espíritu vocacional porque no debemos olvidar el impacto real de nuestra labor. Frente a las incertidumbres y transformaciones de nuestro entorno, son los docentes quienes realmente guían los grandes cambios en la educación y en la sociedad. Cada palabra de aliento, cada límite firme pero afectuoso y cada minuto de atención sostenida construyen el tejido de una comunidad escolar fuerte, ética y humana.

Falta muy poco para llegar a la meta. Mantengamos la firmeza, la atención y el entusiasmo en esta recta final para cerrar el año 2026 con el orgullo del deber cumplido y la tranquilidad de haber protegido a nuestra comunidad en todo momento.

¡Fuerza, liderazgo y un espíritu atento en estos últimos días!

"Hagamos Mejor lo que Estamos Haciendo Bien"


Rector
JJAP

 



RESOLUCIÓN No 07503 DEL 19 DE OCTUBRE DE 2026 POR LA CUAL SE FIJA EL PROCESO DE TRASLADOS PARA DOCENTES Y DIRECTIVOS DOCENTES DE CUNDINAMARCA PARA EL AÑO 2027. 

miércoles, 14 de octubre de 2026

 

VUELVE MAESTROS QUE DEJAN HUELLA

ANÍMATE 

CON LA CIRCULAR No 0208 del 15 de octubre amplían plazo hasta el 18 de octubre de 2026. 


Reciban un cordial saludo.

 

Nos permitimos compartir la información y las orientaciones necesarias para realizar la inscripción de sus experiencias pedagógicas en el programa Maestros que Dejan Huella 2026.

 

La fecha límite para completar el proceso de inscripción es el viernes 16 de octubre de 2026. Por esta razón, los invitamos a revisar cuidadosamente el documento adjunto, en el cual encontrarán el procedimiento detallado y las indicaciones técnicas para registrar correctamente su experiencia.


Para participar, tengan en cuenta las siguientes recomendaciones:

·         Consultar el documento adjunto con el paso a paso de inscripción.

·         Verificar previamente en la guía la información y los soportes requeridos.

·         Realizar el registro dentro del plazo establecido.

·         Confirmar que la inscripción haya finalizado satisfactoriamente.


Agradecemos su interés y participación en esta iniciativa, orientada a reconocer y visibilizar las experiencias pedagógicas significativas desarrolladas por las maestras y los maestros del departamento de Cundinamarca.


Atentamente,

domingo, 4 de octubre de 2026

sábado, 3 de octubre de 2026

LA SABIDURÍA DE UN MAESTRO QUE NO ACTÚA DESDE EL EGO

En el ejercicio docente, la pasión y el deseo de hacer las cosas bien se enfrentan a diario con los retos propios del aula y la comunidad. Sin embargo, la inexperiencia, la prisa o el cansancio a veces nos llevan a reaccionar desde el impulso, la rigidez o la emoción desbordada. Guiar a un grupo, abordar la indisciplina o comunicarse con las familias requiere de una virtud superior a la simple norma: la sutileza, el autocontrol y la prudencia.

La verdadera grandeza de un buen docente no busca imponerse desde el grito ni confrontar la agresión con más agresión; ilumina, vive con humildad, crea con amor y comparte con gozo. Cuando el ego y la reactividad no intervienen, la labor del maestro se convierte en una expresión serena y sabia, donde cada palabra, cada gesto y cada acción se conciben para guiar y corregir con cuidado.

Mente serena ante la provocación: El arte de no engancharse

El aula de clase es un espejo de la realidad social y familiar de nuestros estudiantes. En ocasiones, nos encontramos con niños que traen de sus hogares patrones de conducta difíciles, falta de límites o expresiones de irrespeto. Frente a esto, el mayor desafío del educador es no validar la provocación cayendo en ella.

  • Si alguien está alterado, el maestro responde con calma: Gritar o engancharse en una discusión con un estudiante no restaura la autoridad; la debilita. El maestro que actúa con sabiduría comprende que el grito suele ser una manifestación de impotencia, mientras que la serenidad y la voz pausada son muestra de verdadero dominio y control del entorno.
  • Separar la conducta de la persona: Un estudiante que desafía la autoridad suele estar expresando un malestar o un patrón aprendido en su entorno. El docente que no actúa desde el ego no toma la falta como un ataque personal hacia su figura o su investidura. Se corrige la acción y se exige el cumplimiento de la norma, sin romper el respeto por la clase.
  • Felicita en público y corrige en secreto: Exponer a un estudiante o expulsarlo del aula desde la molestia del momento suele escalar el conflicto. El manejo de aula asertivo implica contención, firmeza en las reglas y el uso del conducto regular (orientación escolar, dirección de grupo) para intervenir las causas profundas del comportamiento.

La ética de la reserva y la imparcialidad

Así como el maestro debe cuidar su gestión en el aula, debe cuidar la forma en que se comunica con las familias. Las conversaciones sobre ausentismo, impuntualidad o rendimiento deben sostenerse siempre desde la objetividad pedagógica.

  • Enfocarse en lo observable: Informar sobre hechos verificables (notas, asistencias, entregas) sin emitir juicios de valor, calificaciones personales o comentarios sobre la vida privada de los estudiantes o sus familias.
  • Confidencialidad y respeto: Emitir opiniones subjetivas o calificar a un estudiante ante terceros rompe la ética profesional y desencadena tensiones innecesarias. La palabra del maestro debe ser siempre transparente, limpia de quejas y enfocada en edificar.

Calculando el impacto de cada acción

Cada palabra, gesto o decisión del docente genera un eco en la comunidad. El maestro prudente calcula el impacto de sus acciones, sabiendo que su rol no es controlar mediante la fuerza o la imposición, sino inspirar mediante la firmeza tranquila y el ejemplo.

Cuando nos enfrentamos a dificultades en el aula o en el diálogo con acudientes, el docente consciente no se pregunta ¿por qué me pasa esto?, sino ¿para qué me sirve esta experiencia? Ve en el reto una oportunidad para fortalecer sus herramientas pedagógicas, cultivar la paciencia y crecer en madurez profesional.

Orientaciones para cultivar el equilibrio docente

Para nuestros educadores, especialmente quienes están iniciando su camino o enfrentan aulas complejas, es fundamental recordar:

1.     Guardar la compostura y la paz interior: La paciencia no es resignación; es la capacidad de mantener la calma y el criterio firme en medio de la tormenta.

2.     Apoyarse en el equipo institucional: Ningún docente debe abordar solo las situaciones de indisciplina grave o irrespeto. Para ello existen Orientación Escolar, Coordinación y los protocolos del Comité de Convivencia.

3.     Mantener la distancia afectiva adecuada: No permitir que el comportamiento de un estudiante altere nuestro valor, nuestra paz interior ni nuestro compromiso profesional.

4.     Transformar la queja en acción pedagógica: Hablar palabras que edifiquen, buscando soluciones institucionales en lugar de desgastarse en discusiones estériles.

Ser maestro es ser una semilla de sanación y equilibrio. El conocimiento, la experiencia, la paciencia y la madurez como docentes son nuestro mejor bastión para resistir la hondonada de emociones de padres y estudiantes que afrontamos al final de cada año. Cuando aprendemos a guiar con humildad, firmeza y serenidad, dejamos de actuar desde el ego para convertirnos en un refugio de respeto, protección y sabiduría para toda nuestra comunidad educativa.

JJAP

RECTOR

IERD CACICAZGO