jueves, 5 de noviembre de 2020

 | 2020/11/02 00:01

Promoción automática para todos los estudiantes en el 2020

Los colegios del país, los directivos y los docentes, de acuerdo con las circunstancias de los estudiantes y padres de familia, deben considerar la opción de la promoción automática en el año 2020, para los estudiantes de la educación básica y media.

Esta propuesta tiene como fundamento que la pandemia producida por la covid-19, durante la mayor parte del año escolar, generó una situación excepcional para la cual la mayoría de los colegios no estaba preparada en el uso del internet y de las computadoras para educar de manera virtual. Esto, sin olvidar la situación de pobreza y exclusión de los estudiantes (más del 60% no accede a internet, ni tiene computador en su casa) y de las escuelas públicas para acceder y usar las tecnologías de la información y comunicación (TIC). 

No propongo una tarea sencilla. El profesor de la Universidad de Virginia Charlottesville Erik D. Hirsch sostiene que “la repitencia tiene un efecto muy indeseable en los chicos que no pasan de grado, porque los coloca en una situación humillante. Pero la promoción automática, con fines sociales, para evitar que el chico abandone la escuela, es igualmente devastadora”.

Al contrario, aprobar a todos los estudiantes demandará un ejercicio de evaluación mayor, porque en cada colegio los profesores del grado, más los de nivel o ciclo, deberán valorar a los alumnos y determinar qué pasó durante el año escolar con cada uno de ellos. Por ejemplo, establecer quiénes, además de conexión y virtualidad, cumplieron con sus deberes, tuvieron voluntad, actitud y querer; quiénes no tuvieron acceso a las TIC, pero se esforzaron y mostraron actitud y esfuerzo, pues a todos ellos habrá que resaltarles su trabajo y disposición y por eso sería muy bueno premiar o exaltar a cada uno de estos estudiantes. También hay destacar que, este año, como nunca antes, aparte de al estudiante se está evaluando a la familia, al respectivo padre o responsable.

Lea también: Nada alentador ser bachiller en el 2020

Además, el colegio deberá hacer notar cuando, teniendo acceso a las TIC y demás ventajas, el estudiante no tuvo actitud y compromiso; eso debe ser reprochable y ojalá se hable a fondo con los estudiantes y sus familias del privilegio en contravía del desarrollo personal y social.

Sin embargo, el caso más grave será determinar quiénes desertaron por voluntad propia, con seguridad debido a pobreza, necesidades especiales o porque estaban buscando una disculpa para hacerlo y la obtuvieron con la pandemia. Hay niños o adolescentes que, queriendo estar, nunca tuvieron la posibilidad de volverse a conectar con la escuela y sus maestros, por ejemplo estudiantes del sector rural o niños cuyos padres, por imposibilidad económica o desconocimiento, olvidaron la escuela.

Aclaro que los colegios privados que mantuvieron educación virtual sin mayor dificultad durante el año escolar, con seguridad tendrán los elementos necesarios para evaluar y promover de grado, o no, a los estudiantes.

La promoción automática parte de la propuesta de aceptar que los maestros y los estudiantes disponen de medios tecnológicos diferenciados en acceso y calidad (pensando en los mínimos necesarios) y que, por lo tanto, no se debe castigar a quienes no cuentan con estas herramientas tecnológicas o no tuvieron el apoyo de los padres de familia. Por ejemplo, qué hacer con los niños entre cuatro años y 12 años, o más, que dependen de las acciones y decisiones de los padres.

En estas circunstancias, el sistema educativo está enfrentado a un enorme problema: la repitencia es un factor de deserción y miles de niños podrían perder el año porque no alcanzaron las competencias o logros previstos durante 2020, esta vez no por su culpa, sino por diversos factores que afectaron el desarrollo normal de los cursos o incidieron para interrumpir su trayectoria escolar.

También, otros alegarán que la promoción automática puede inducir a una cultura del no esfuerzo y en algunos casos la pérdida de autoridad de los docentes, quienes aún utilizan la nota como sinónimo de autoridad y miedo. Así mismo, otros se preguntarán cómo mantener la motivación, el compromiso y las responsabilidades con el proceso educativo en 2021, si los estudiantes, de manera especial los adolescentes, y los padres de familia llegan a suponer que esta situación se repetirá.

Visite: La triste situación de los adolescentes durante la pandemia

En el caso de la educación pública, ocurrieron casos como este: en un curso de 30 estudiantes, 12 tenían acceso a internet y computadora o se conectaban por el celular con datos. Ustedes se podrán imaginar la situación de un docente que cita a 30 estudiantes, dentro del horario escolar, de los cuales solo aparecen 10 u 11 en pantalla. Algunos, a pesar de tener acceso, no pueden porque no tienen acompañante o sus padres están trabajando y utilizando el único computador que hay en casa.

Esta situación, la imposibilidad de educación virtual en tiempo real, para todos los estudiantes de un curso o grupo, obligó a cerca del 80% de los maestros oficiales a trabajar con guías, celular y WhatsApp, y a apoyarse en algunos casos en las redes sociales.

Los colegios y los docentes no pueden aplicar en esta coyuntura decisiones como que los estudiantes con alta inasistencia o bajo promedio de notas, en el transcurso de año, automáticamente repetían año; por el contrario, deberá prevalecer el criterio de confiar en la capacidad de recuperación del alumno y en la innovación y los esfuerzos de los maestros para que esto ocurra.

Le puede interesar: Para reactivar: construir y dotar sedes educativas

Según el artículo 6° del decreto 1290 de 2009, por el cual se reglamenta la evaluación del aprendizaje y la promoción de los estudiantes de los niveles de educación básica y media, corresponde a cada institución escolar determinar los criterios de promoción escolar de acuerdo con el sistema institucional de evaluación de los estudiantes. El decreto también determina que el establecimiento educativo definirá el porcentaje de asistencia que incida en la promoción.

Luego, cada colegio, en el marco de la autonomía escolar, deberá preparar una propuesta para reglamentar, solo por este año, la decisión de la promoción automática. Para su aprobación, se sugiere utilizar los medios de participación previstos en la institución escolar: consejo directivo, consejo académico y comisiones de evaluación.

 









miércoles, 4 de noviembre de 2020

LA IERD. CACICAZGO ENTRE LOS 38 CLASIFICADOS DE ONDAS DE COLCIENCIAS A LA ETAPA DEPARTAMENTAL 

El Ministerio de Ciencia, Tecnología e innovación al lado de Minciencias programa Ondas Cundinamarca-2020, informa los resultados de las Ferias Zonales Ondas Cundinamarca, que se llevó a cabo entre los días 26 a 30 de octubre del 2020 en la plataforma de Zoom y transmitida en vivo por facebooklive, en la que clasificaron 38 de los 75 grupos vinculados al programa, los cuales continuaran en el proceso de participación en la Feria Departamental durante la segunda semana de noviembre.


Lo realmente notable es que entre este selecto grupo de clasificados está posicionado un proyecto de nuestra IERD. CACICAZGO, con el grupo de investigación EN PLANTAS MEDICINALES-GIPM, liderado por la docente SANDRA MILENA HERNÁNDEZ BUITRAGO, acompañado de un comprometido grupo de estudiantes.

Los directivos, docentes y comunidad educativa en general, los FELICITAMOS y nos sentimos orgullosos de este logro. Los invitamos a seguir persistiendo y a continuar demostrando que en la IERD. CACICAZGO, seguimos empeñados y luchando por mejorar la educación de nuestros niños, porque estamos convencidos que “La educación es la mejor y más poderosa herramienta para disminuir las desigualdades y logra un país más justo y equitativo”, llevando a nuestros jóvenes a tener un proyecto de vida alcanzable y un futuro mejor.

 

Jaime Julián Angulo Paredes

Rector.

LINK. COLEGIOS QUE PARTICIPARON EN EL PROYECTO ONDAS DE COLCIENCIAS Y CLASIFICARON A LA FASE DEPARTAMENTAL

 RESOLUCIÓN No 3354 DEL 04 DE NOVIEMBRE DEL 2020. POR MEDIO DE LA CUAL SE ESTABLECE EL CALENDARIO ACADÉMICO DELAÑO 2020. 

lunes, 2 de noviembre de 2020

jueves, 29 de octubre de 2020

 EL PROPÓSITO ES QUE TODOS LOS ESTUDIANTES APRENDAN

PERO QUE POR NINGÚN MOTIVO DESAPAREZCAN DEL SISTEMA EDUCATIVO.

“La pandemia es más que una crisis de salud; es una crisis económica, una crisis humanitaria, una crisis de seguridad y una crisis de derechos humanos, que ha afectado a las personas, las familias y a toda la sociedad. La crisis ha puesto de relieve las fragilidades dentro de las naciones y entre ellas. No es exagerado sugerir que nuestra respuesta implicará rehacer y desimaginar las estructuras mismas de las sociedades y las formas en que los países cooperan para el bien común. Para salir de esta crisis será necesario un enfoque que abarque a toda la sociedad, todos los gobiernos y todo el mundo. Impulsados por la comprensión y la solidaridad”.

Esta pandemia ha puesto al descubierto que vivimos en un país ampliamente rural, donde las desigualdades económicas, sociales, culturales, educativas y tecnológicas son abismales, que nuestro incipiente sistema de investigación había sido desactivado, que la educación ha sido la cenicienta del gobierno, que ninguna institución estatal o privada estaba preparada para afrontar una crisis de esta naturaleza y sobre todo que los colegios carecían de infraestructura, de dotación tecnológica, de personal cualificado para afrontar la educación virtual, que nuestros niños millennial (generación Y), no contaban con celulares y no eran tan aventajados en su uso como creíamos, y para completar, que el servicio de internet es un privilegio para  una reducida franja de nuestra sociedad.

Si los colegios que deben ser la joya de la corona de cualquier país con proyección no estaban mínimamente dotados, imaginemos a nuestros estudiantes en geografías donde hay lugares que para captar la señal de celular se deben subir a un árbol o llegar a un lugar específico y a una hora determinada para tener unos minutos de internet, con profundo dolor tengo que decirles que hay familias que hasta para ir a recoger las fotocopias o el PAE, es una tragedia.

Siendo así, sería ingenuo pensar en una educación de calidad y menos pretender comparar la educación presencial con la educación virtual en las condiciones y con la situación que estamos viviendo en este momento, es posible que dentro de cinco o diez años este modelo “el virtual” se imponga y sea altamente eficiente, efectivo y eficaz;  pero primero tendríamos que democratizar la educación en todo el territorio nacional, dotar de equipos tecnológicos de punta a los estudiantes  y considerar la conectividad como un servicio básico de primera necesidad y gratuito para todos; de igual manera, no podemos caer en la falacia que la entrega de guías y su correspondiente devolución totalmente resueltas garantice el aprendizaje.

La forma de orientar y dinamizar los procesos educativos ha cambiado, al igual que la forma de apropiarse de ese conocimiento. Esta pandemia ha afectado el desarrollo de los currículos y los aprendizajes en todo el mundo, lo cual nos llevará varios años de ajuste e intensas nivelaciones.

Si entendemos la dimensión de la pandemia y nos ponemos en el lugar de las familias de nuestros niños, no deberíamos rasgarnos las vestiduras porque algunos estudiantes no hayan adquirido las competencias cognitivas que pretendíamos, no, sin duda vamos a tener estudiantes con deficiencias y razones válidas hay miles de cada uno de ellos.

Como parte vital del sistema educativo debemos entender que el mundo ha cambiado y por consiguiente la forma de enseñar y adquirir el conocimiento como lo teníamos concebido. La educación virtual ha llegado para quedarse y para eso tenemos que prepararnos.

En esta etapa de transición, debemos pensar en un currículo que tenga en cuenta las habilidades socio-emocionales de los estudiantes y de sus familias, para lo cual es necesario contar con maestros humanistas, que tengan un conocimiento amplio en el manejo de las emociones, la solución de conflictos y sobre todo dotados de esa capacidad para escuchar y comunicarse en forma asertiva. Recordemos que una llamada telefónica, un mensaje de WhatsApp o un mensaje de audio con una palabra X pueden hacer la diferencia para llevar a un estudiante a desfallecer o a persistir en su propósito.

Porque no pensar en integrar los currículos, liberar contenidos y centrarnos en lo fundamental. Debemos deliberar sobre lo que se debe aprender y como integrar a la familia, desarrollando en cada niño, niña o adolescente competencias de autonomía y responsabilidad. Cada familia tiene algo, poco o mucho para enseñar (no desconocer la inteligencia cultural de cada ser humano). Debemos perder el temor a que las familias se integren al proceso educativo, bienvenido el acompañamiento e interacción con los padres, madres o cuidadores, fieles al principio vigostkiano que nos recuerda que “el conocimiento se da en la interacción con otras personas”, y que mejor, que estas interacciones sean en la familia.

Todos los que trabajamos en educación tenemos un compromiso vocacional, hacer lo mejor por la educación de nuestros niños y a eso nunca nos hemos rehusado.

Como docentes probos, convencidos que la educación es la mejor herramienta para lograr un país más justo y equitativo, con una proyección meridiana de todo lo que pueda suceder, seguiremos trabajando con optimismo bajo el aura de la diosa Temis (Diosa griega de la ley de la naturaleza, de la justicia, que suele representarse con una balanza en una mano y una espada en la otra, y en la mayoría de las ocasiones con los ojos vendados). Nos ha llegado el momento cumbre para tomar la decisión final; pero sin dejar de tener en cuenta que la pandemia no ha terminado y entender que el relajamiento o el desacato de las medidas de Bioseguridad nos puede llevar al confinamiento total, acabando con la reactivación económica, a tener contagios generalizados y  a la prolongación de la educación virtual.

En cualquier caso nuestro propósito ha sido, es y será siempre, que todos nuestros estudiantes aprendan y que por ningún motivo deserten del sistema educativo, menos en este tiempo de pandemia.

Mil aplausos a todos los que practican la profesión docente porque siempre han estado a la altura de cualquier situación en beneficio de la educación y de nuestros niños.  

Jaime Julián Angulo Paredes

Rector

IERD. CACICAZGO